

Ya sé, ya sé; no soy claro... ¿cuándo lo fui?
Vivimos en una actualidad donde la política de la no empatía impera por todos los rincones, donde el manejo de la discriminación es nuestro arma de subsidencia más verosímil, y donde los enmarañados actos de "no amor" se siguen entregando a los niñ@s como ejemplo de buena educación.
A pesar de que el sida ya ha matado a más de 25 millones de personas, el VIH ha dejado de ser un tema de "actualidad" , ya nadie quiere hablar de él. No sabemos cómo aprendimos "a retroceder", pero sí es algo que no entendemos, ni toleramos. Me gustaría vivir en un mundo donde la moral fuera propia e independiente, donde nos despertáramos y los titulares de los periódicos alarmaran a la población entera con mensajes tipo: nadie está sólo, siempre hay esperanza, el VIH existe...
El amor y la bondad humana está en cada rincón esperándonos, y deseo que el trabajo del equipo que ha hecho esta campaña posible, conmueva a las personas tanto como lo ha hecho conmigo. El amor no es mentira; la vida nunca retrocede, no lo hagamos nosotros. Pásalo.
Campaña y spot dirigido por Rut Suso y producido por Maria Pavón.
Volando Vengo Producciones Creativas
VIHVO es un proyecto de Fundación triángulo
Actuación sorpresa del Coro "Premier Ensemble" de AGAO en el Café Iruña de Pamplona, España. 7 de mayo de 2010. Celebración del "Día Europeo de la Ópera". Organizado por la "Asociación Gayarre Amigos de la Ópera de Navarra" (AGAO) http://www.agao.es/
Si tu no vuelves,
se secarán todos los mares
y esperaré sin ti,
tapiada al fondo de algún recuerdo.
Si tu no vuelves
mi voluntad se hará pequeña
me quedaré aquí junto a mi perro
espiando horizontes.
Si tu no vuelves
no quedarán más que desiertos
y esperaré por si algún latido le queda a esta tierra
que era tan serena cuando me querías
había un perfume fresco que yo respiraba
era tan bonita, era así de grande, y no tenía fin.
Y cada noche vendrá una estrella a hacerme compañía
que te cuente cómo estoy y sepa lo que hay
dime: amor, amor, amor, estoy aquí, ¿no ves?
si no vuelves no habrá vida, no sé lo que haré.
Si tú no vuelves
no habrá esperanza ni habrá nada
caminaré sin ti,
con mi tristeza bebiendo lluvia...
Anoche, como parte de la programación de las Fiestas del Pilar en Zaragoza, pude asistir al concierto de Miguel Bosé, dentro de su gira Cardio Tour, que comenzó el 7 de mayo en Medellín. No soy muy amigo de los conciertos en coliseos o polideportivos, porque me parece que no son sitios adecuados para la música, por cuestiones de acústica y comodidad, pero me sorprendió gratamente el Pabellón Príncipe Felipe a reventar de público, en graderías y en las pistas, adolescentes, de mediana edad y maduritos y maduritas que estaban a tope de adrenalina con este concierto.
Sobre el montaje, las coreografías, la iluminación, el sonido, el grupo de músicos no tengo queja alguna y los comentarios lo dejo a los expertos en estos temas. Pero sí tengo que hablar del arte que despliega este español, nacido en Panamá hace más de 50 años y honrado con la nacionalidad colombiana hace poco. Miguel Bosé llena un escenario, con su sonrisa, con su voz, con sus manos, con su baile... Es sencillo y simpático; rockero, romántico, hip hop y pop; gracioso y profundo; sereno y erótico, capaz de encandilar por igual a hombres y mujeres.
Me esperaba encontrar un auditorio lleno de gente de más edad, pero un artista como Bosé es capaz de mantenerse vigente durante más de treinta años gustando a los que eran jovencitos en los 70´s y a los que lo son en esta década del siglo XXI. Claro que estaban sus nuevas canciones -para eso se hace una gira mundial-, pero nadie se movió de su lugar hasta que nos regaló su Amante Bandido, Si tú no vuelves, Sevilla o Te Amaré, que ya son clásicos obligados en sus presentaciones.
Y me encontré también con que me volvió a remover lágrimas que llevo guardadas en el alma, por quien se fue hace poco menos de un año y aún no puedo ni quiero olvidar.
Te amaré, te amaré,
aunque ya no estés presente...