Mostrando entradas con la etiqueta Blogs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blogs. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de julio de 2018

¡Once años ya!



Este blog cumple hoy once años de haber publicado su primera entrada. No pensé que durara tanto tiempo. He hablado de muchos temas, de muchas vivencias. Siempre he dicho que es una excelente manera de hacer catarsis. Y también es cierto que ha superado con creces la media de vida de los blogs, aunque ya no publico con la asiduidad del principio. También he pensado algunas veces en cerrarlo, ya no hay tantos seguidores o lectores nuevos, pero como los blogs se hacen para uno mismo y para los que lea quien quiera... aquí seguimos.

Gracias a quien me enseñó a crearlo, a los seguidores, a los inspiradores, a los comentaristas... Buen camino a todos.

miércoles, 5 de julio de 2017

Décimo aniversario



Hace ya diez años que publiqué la primera entrada de este blog. Venía de otra red en la que también escribía y comentaba cosas que (se) me ocurrían. Descubrí Blogger, lo intenté, con valiosas asesorías, críticas y ayudas y con frecuencia o sin ella, aquí sigo escribiendo. 

De mis estudios para homologar el título universitario en España, recuerdo haber leído que el blog (si no es un medio de subsistencia) no debe convertirse en una pesada carga ni en una obligación. Para mí es un divertimento, un medio de expresión, de catarsis, de desahogo. Aquí he acudido presuroso cuando he tenido una pérdida humana (de esas que tanto duelen), cuando he alcanzado metas, cuando me han fastidiado... he conocido personas maravillosas, en la vida real y en la virtual, se me han apuntado 100 seguidores (cosa que en el mundo de las redes parece una nimiedad), seguidores que se han ido, que no han vuelto y otros que se han quedado. Da igual. Como que decía aquel escritor: "Uno publica para no pasarse el resto de la vida corrigiendo originales."

Cierto es que a veces pienso en dejarlo. Así tal cual, sin despedidas ni ceremonias. Pero cuando pasan cosas como la muerte de los seres que amé y nos amaron (Ojos Azules, Marisa, Cristina), cuando necesitas gritar lo que te arranca jirones del alma; cuando quieres compartir la alegría que te causan un ser humano, un paisaje, una ciudad; cuando quieres protestar, quejarte o simplemente desahogarte... ahí tengo un teclado, un par de fotos y el milagro de la palabra que puedo dejar en el blog.

Puede que el ser "bloguero" esté venido a más, con tanto "influencer" y "experto" en chorradas varias. O puede que esté venido a menos, cuando la moda es hacerse 60 "selfies" por minuto. Pero yo sigo creyendo en la palabra. Y, de momento, cuando quiera, pueda o me dé la gana, publicaré, principalmente para mí, lo que (se) me ocurra.

martes, 9 de junio de 2015

Caminar despacio


.
Hay momentos en que no puedes más. En que cuesta encontrar los motivos, en que la misión es solo trabajo y tienes ganas de hacer una huelga de ti mismo. Quizás esos días eres más susceptible, estás más irritado, o acaso la fatiga se convierte en tristeza. Y añades al cansancio la sensación de disgusto. Entonces te cuesta más hablar de amor (o amar). Y le ves las aristas a todo. Por eso es necesario, en ocasiones, reconocerse más débil, más frágil, y darse una pausa y dejarse cuidar.


Leído en el blog de Luis Loro

sábado, 5 de julio de 2014

¡Cumplimos siete años!


Primero que nadie, a Fer, por impulsarme a publicar este blog y ser crítico, comentarista y maestro. A los 107 seguidores públicos y a los tantos privados. Por los amigos que he hecho por este medio. Por los que han desaparecido pero llevo su recuerdo conmigo.  Por los 1170 comentarios escritos y también por los verbales. Por los anónimos. Por los que se han pasado por esta bitácora de opiniones, desahogos, catarsis, lágrimas, alegrías y muchos sentimientos. Por compartir lo que (se) me ocurre. Por estos primeros siete años,


jueves, 23 de enero de 2014

¡Harto!




Puedo decir que no soy de los que se quejan,
que prefiero ganarme el cambio y cada poco cuenta,
y es por eso que quejarme hoy tanto me cuesta
pero no hay más que pueda hacer; siento impotencia.

Estoy harto,
harto de políticos corruptos y de bancos,
de ladrones de traje, corbata y guante blanco,
de recortes, de rescates y de embargos.

Harto de avergonzarme de ser español y de España,
de dictaduras teñidas de democracia,
rojas antes, luego azules y a saber mañana;
pero hay cosas que detesto y que no cambian.

Que un concejal de festejos cobre más que un maestro,
que un catedrático de universidad o que un médico;
que nuestro sueldo mínimo no llegue a 700 euros
y el de un diputado no baje de 3500.

Estoy harto de pagarles viajes, chóferes, cenas 
en restaurantes de gran lujo y tú, mientras,
sudando sangre, trabajando, pasando penas
para poder llenar así otra vez la nevera 

Harto de coronas, de príncipes ladrones y princesas,
de reyes que acaparan maldades inconfesas.
Su Majestad, símbolo de unidad y de permanencia,
más bien símbolo de malestar y decadencia.

Me da rabia
Que la gente se mueva por otras cosas,
por el Madrid, por el Barça, por la Eurocopa,
por enseñar qué buenos somos a toda Europa;
con el fútbol nos engañan y nos ciegan con La Roja.

Muy harto de escuchar que mil jóvenes se marchan
cada día a Reino unido, Noruega o Alemania,
que hoy en día tres carreras ya no bastan,
que hoy en día se premia la ignorancia.

Cansado de Paquirrines, Julianes y Pantojas,
empachado de tragar tanta salsa rosa:
fulanas, chorizos, yonkis, idiotas,
de repente son ahora gente famosa

No lo entiendo, 
Que cada día pretendan que me crea el cuento
de que la "fiesta" de los toros es algo bueno,
de que matar por hobby en la plaza es algo nuestro,
no es mio, eso seguro, y es triste que sea vuestro.

Harto de escudos, de porras, de cargas
de piedras y de los que las lanzan, 
de que los puños ganen siempre a las palabras,
y de que al final nadie gane nada.

¡Estoy harto!

Podría decirlo más alto pero no más claro,
del hambre, desahucios, de robos, del paro,
de que me obliguen cada día a aguantar tanto
y hoy ya no puedo más, hoy ya no aguanto,

Qué más da lo que diga, no cambiará nada.
Me acusarán de vivir en un mundo de hadas
no pido riqueza, ni halagos, ni otras bobadas,
sólo lo que es mio y ellos me arrebatan.

¡Estoy harto!