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lunes, 4 de febrero de 2013

Nuestra memoria


"Eso es la memoria: 

la invención que hacemos 

de nuestro pasado". 

Felipe Andrés y David Tortosa,
actores de la obra
Fernando J. López,
acerca de su obra de teatro 'Cuando fuimos dos', 
que se presenta por estos días en Madrid, 
 en la sala El Sol de York.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La leyenda de Zelda (La ocarina del tiempo)


Anoche asistí al estreno de La leyenda de Zelda, una obra de teatro musical que protagoniza mi amigo Edu. Quizás pueda ser tachado de subjetivo, pero no se puede negar que tiene muchísimo talento. Le vi grande en su papel de héroe, liberador de su pueblo de fantasía, de esos con hadas, dragones, brujas malvadas, gente buena, princesas y reinos por rescatar de la maldad.

Me sorprende gratamente ver a un grupo de menores de 30 años que se dedican a montar obras de teatro, por puro gusto, por una especie de divertimento que les implica escribir el guión, ensayar los domingos, diseñar su vestuario, cantar, bailar, buscarse los recursos, para presentarse ante amigos, familiares y seguidores de sus historias. Es lo que se llama, actuar y crear por amor al arte.

No todo está perdido. Gente como ellos devuelven la fe y la esperanza. No solo por su trabajo, sino porque con la obra dejan mensajes de solidaridad y humanidad, así sea en medio de historias inspiradas en los mundos de fantasía de los videojuegos que, al fin y al cabo, proceden del imaginario atávico del hombre.

Ahora sólo queda desearles "mucha mierda" y que no haya que esperar otro año para volver a verlos sobre las tablas. Que vayan por el mundo contando sus historias. Y que no pierdan la ilusión.

domingo, 1 de julio de 2012

Zaragoza en blanco, una noche de verano

Tarde-noche de verano en Zaragoza. Varias decenas de eventos callejeros para pasar la noche en blanco. Museos abiertos hasta las tres de la madrugada. Danzatrayectos (Danza en paisajes urbanos). Actores en las callejuelas del casco histórico. Exposiciones callejeras. D.J. y bailes. Visitas guiadas por "noches de lujuria" o "¿reposan los cuadros por la noche?". Magos. Fotógrafos en maratón por todas partes, fotografiando lo que mira la gente. Artistas del ganchillo interviniendo esculturas. Regatas nocturnas por el Ebro. Y al final, el famoso aire que enfrío la noche y espantó al público.

Danzatrayectos.
En el atrio de la Seo.

Danzatrayectos,
danza en paisajes urbanos.
En el atrio de la Seo

El Ovillo Rebelde.
Intervención en escultura callejera de
Pablo Gargallo

El Ovillo Rebelde.
Intervención en escultura callejera de
Pablo Gargallo.


Danzatrayectos,
danza en paisajes urbanos.
Plaza de San Bruno
 
Gente que mira
 
Gente que mira


Atardecer de una noche en blanco


sábado, 23 de junio de 2012

El Proyecto Laramie, un grito contra la intolerancia


En octubre de 1998, Mathew Shepard, un estudiante homosexual de 20 años, fue apaleado en las afueras de Laramie, Wyoming. Días más tarde murió en el hospital a causa de las heridas provocadas por sus agresores, unos jóvenes de su misma edad. A partir de este hecho, surgió la obra de teatro documental El Proyecto Laramie que cuenta como los medios de comunicación asediaron la ciudad durante ese período e hicieron que la noticia se conociera mundialmente. Todos los habitantes del pueblo se posicionan con respecto al suceso y los acontecimientos posteriores, retratando así su sistema de valores y creencias, que deja al desnudo todas las contradicciones y dificultades que existen tanto en cada uno de ellos, como en el organismo social al que pertenecen.

El Proyecto Laramie plantea interrogantes y puntos de partida para la reflexión y la toma de conciencia sobre dónde nos posicionamos frente a la violencia y la discriminación. Es una oportunidad para ponerse en la piel de cada uno de los 70 personajes que aparecen en escena interpretados por ocho actores y cuentan su historia a lo largo de la obra. Este fin de semana se presenta en el Teatro del Mercado de Zaragoza dentro de la Semana de la Diversidad Afectivo-Sexual.
 
Mathew Shepard
Los pocos asistentes a la primera representación (lastimosamente, el teatro sufre aún el estigma de contar con pocos seguidores en esta ciudad) nos quedamos atados a nuestras sillas durante dos horas, sin perder ni un minuto de concentración e interés en esta historia que habla de intolerancia, de hipocresía social, de discriminación. Es una obra que cuestiona y denuncia las diferentes ideologías y creencias que prevalecen en una cultura. Y no sólo eso, destaca el compromiso del artista, del actor y del teatro con la gente que no tiene voz. El texto original de los miembros de Tectonic Theatre, es una muestra de su responsabilidad, con fuerza, valentía y esperanza, para que historias como la de Mathew no se repitan. Una prueba más del teatro "como espacio de libertad, no solo de creación, sino de debate y cambio social", como afirma Julián Fuentes Reta, director de la versión en España.

El Proyecto Laramie, llevado a escena por Proyecto Kieu, es una fabulosa pieza de relojería, en la cual no hay ni una sola pieza al azar, dirigida magistralmente y con la actuación de unos verdaderos actores que son capaces de intepretar sin tropiezos a cada uno de los 70 personajes e involucrar al espectador en el análisis de sus propias convicciones y en las de una sociedad que, aún en pleno siglo XXI, aún carga el peso de sus prejuicios en los hombros de los más débiles.

Lástima, eso sí, que no haya más difusión de estos esfuerzos por mejorar la cultura de esta sociedad enferma de intolerancia. Y que mucha gente prefiera gastarse 12 euros en un par de copas o evadirse en un partido de fútbol, quizás porque es mejor no enfrentarse a sí mismos.


domingo, 3 de junio de 2012

Hielo, en Nudo Teatro de Madrid


Roberto Morales,
actor protagonista de Hielo

La escapada a Madrid me llevó también al teatro. Me gustan las obras representadas en pequeñas salas, por la cercanía de los actores con el público. Se establece mayor conexión cuando estás sentado a escasos centímetros de ellos en el escenario sin mayores adornos que la voz, la expresión corporal, un buen texto y un par de luces. Sientes su respiración, cada subrayado del texto, cada palabra. Y te metes en escena, en las vivencias de un autor puestas en el cuerpo de un actor.

Los viernes de mayo, junio y julio se presenta en Madrid la obra Hielo, ópera prima de Ángel Málaga, socio fundador de Nudo Teatro, sobre un conmovedor y desgarrador texto del italiano Alessio Arena. Esta obra es un relato lírico sobre Reinaldo Atxaga (interpretación soberbia de Roberto Morales), un joven auxiliar de enfermería en un centro de discapacitados y asiduo frecuentador de las páginas de contactos gay. Reinaldo basa en su experiencia profesional y biográfica la idea según la cual el sexo debe estar completamente desvinculado de su carácter social y ser vivido como hecho natural entre seres humanos. Partiendo de esa base, su discurso se lanza a indagar las heridas insanables de su familia, en que la falta de comunicación y de apego han hecho posible la ruptura de contacto con su hermano, el hombre al que más admira en su vida. Historia moderna de Caín y Abel. Una certera disección del corazón humano, la parte más débil de nuestra anatomía, allí donde anidan los sentimientos y las ataduras que rasgan nuestra muñecas y guían nuestros sueños. Allí donde resulta más complicado restañar las heridas.

Esa noche asistimos 17 personas a la representación. Uno a uno fuimos acompañados a nuestros sitios en un cuarto oscuro y asistimos a las confesiones íntimas, vivencias, miedos y encuentros reales y virtuales de Reinaldo. A sus decisiones, pruebas y vías de escape. El chat, "dictadura de la palabra", los encuentros sexuales anónimos, las verdades de nuestros temores y de enfrentarse a uno mismo. Quererse, odiarse, entenderse, perdonarse. La imposibilidad de huir de uno mismo, Reconocer nuestras propias grietas, laberintos y abismos. Emprender un viaje a las profundidades de nuestro ser, con nuestros secretos inconfesables, sin olvidar que "el hielo abrasa más la piel desnuda que el fuego".

¿En qué piensas cuando tocas?
Vivo y muero cada día.
Una mariposa sin alas.
Un cubito de hielo deshecho en gotas idénticas.
Un espejo gélido donde encontrar al otro.
Un día, un día cualquiera.
Un viaje, sólo de ida.
Un camino de sexo y comunicación...
Porque el final de un viaje siempre es uno mismo.
Porque no hay nada menos humano que el sexo.
Porque si no tienes nada interesante que contar, no hay juego.

"Soy Reinaldo Atxaga y nadie me vio entrar"

domingo, 29 de enero de 2012

Cock, La Decisión de John: La libertad de ser lo que se es

Esta noche tuve la afortunada elección de asistir a La decisión de John (Cock, por su título en inglés), obra de teatro que ha cosechado muchos éxitos desde su estreno en 2009 en Londres, que se presenta este fin de semana en Zaragoza.  La obra original es de Mike Bartlett y en España ha sido traducida por Isabel Montesinos y llevada a escena por el Teatro del Noctámbulo.

«Un agudo estudio sobre la bisexualidad», fue la frase del The Independent que los productores eligieron para publicitar el espectáculo en Londres. The Guardian prefirió jugar con la variada significación del título original en inglés, ‘Cock’, que va desde su traducción como ‘gallo’ a la expresión en argot del órgano sexual masculino y dijo algo así como ‘todo el poder para Cock’."

La historia trata sobre un joven, John, que es gay, y que durante unos días de receso en la relación con su novio conoce por casualidad a una chica y se enamora (o cree enamorarse) de ella. A partir de ahí necesita tomar una decisión, y a través de sus conflictos vamos llegando a la conclusión de que ser o no gay, ser hetero o no, es lo de menos... porque esos conflictos, los desequilibrios, la naturaleza del ser humano es lo que realmente nos complica la existencia y nos impide saber qué somos en realidad. La obra se desarrolla en un escenario que responde estrictamente al concepto de minimalismo. John, H (por Hombre), M (por Mujer) y P (por Padre), los personajes, nos enfrentan a sus conflictos en medio de un escenario circular, rodeados de los espectadores, que observan impasibles, como en un ruedo taurino, si John tomará las riendas de su vida, si elegirá llevar una vida más "convencional" o si dejará que otros la controlen, valiéndose de sus indecisiones, o si de verdad se puede elegir entre ser gay o heterosexual. 


 La Decisión de John cuestiona. ¿Qué importa la sexualidad en un mundo tan perdido en todos los sentidos: espiritual, político, económico? ¿Quiénes somos? ¿Somos coherentes con lo que somos? La obra no necesita atrezzo, ni escenografía, ni juegos de luces, para despertar emociones, para confrontar dudas existenciales... Basta la importancia del diálogo, la trascendencia de la palabra y del gesto, para combinar humor astuto y dolor emocional y mantener al público atrapado hasta el final, supongo que reflexionando, cuestionándose sus prejuicios y envuelto en esa confusa e intrincada situación psicológica, vivida como si fuera un problema de un buen amigo que nos aturde insistentemente con su angustiosa perplejidad afectivo-sexual.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Después de mí, epitafios

Mi cuerpo es mi obra de arte. Mi manifestación política. No tengo un cuerpo propio. No me pertenece. Mi cuerpo siempre fue el cuerpo de otros. Así que lo hago desaparecer. Voy a transformarlo hasta que no se entienda. Hasta que no pueda ser nombrado .
Gemischt

Andronym y Gemischt son dos creadores sin identidad al igual que el célebre grupo The Residents, el grafitero Bansky y tantos otros artistas que se mantienen bajo el anonimato. Se desconocen sus nacionalidades, edades, domicilios y por supuesto sus verdaderos nombres. Únicamente se sabe que trabajan juntos desde el año 2000 y que residen en Berlín. Sus obras han girado hasta hoy entorno al tema La identidad y sus vidas se han convertido en sus propias obras de arte. Se denominan a sí mismos como accionistas. Para poder ver su obra tienes que pasear por las calles de Berlín. En ellos podrás encontrar pintadas, adhesivos, instalaciones urbanas e incluso puede ser que a ellos mismos en plena acción. En su última obra trabajan sobre la Identidad de Género y todas están firmadas bajo el nombre de Genderless.

Basada en esta idea, el
Colectivo 96º presenta por estos días en Zaragoza la obra experimental Después de mí, epitafios, que pretende cuestionar el concepto de identidad y profundizar especialmente en la identidad de género. Para ello crean una representación dentro de otra. Toda la pieza es en sí misma una mentira. De esta manera cuestiona la irrealidad en la que vivimos al aceptar unos códigos sociales.El espectador asiste a una seudo-conferencia, un documental y la visita a los blogs de los artistas. Lidia González Zoilo y David Franch, los actores, hablan con el público sobre la identidad de género en una especie de coloquio en el que exponen e ilustran que la identidad de género no es más que un código socialmente adoptado. Se preguntan si esa identidad está en la cabeza, en el corazón o en los genitales. Nos hacen dudar del significado de un hombre travestido en mujer posando para un fotógrafo sobre una retroescavadora. Cuestionan los significantes del vestuario masculino o femenino, las actitudes que adoptamos si tuviésemos que ubicarnos en espacios marcados para hombres, mujeres, sin género... Evocan obras de arte con sus cuerpos desnudos. Confrontan al cuerpo frente a las convenciones sociales, las posibilidades de transformarlo -mediante la ropa, las posturas, las prótesis...- para convertirlo en otro o para diluirlo.