jueves, 18 de septiembre de 2008

Civismo y urbanidad

Me he encontrado esta noticia en los diarios de hoy:
La eliminación de pintadas y de chicles pegados en el suelo le sale cara a la ciudad de Zaragoza. Al año se destinan más de 420.000 euros a eliminar unos 100.000 graffitis ilegales y 216.000 gomas de mascar. Es el coste de borrar los efectos de conductas incívicas que otros ayuntamientos, como el de Barcelona, castigarán a golpe de multa. Zaragoza prepara un cambio de su normativa en el mismo sentido.

Las conductas incívicas están reflejadas en varias ordenanzas municipales. No recoger los excrementos de perro supone una sanción de 30 euros; ir en patines, 36 euros; cruzar en rojo un semáforo, 18 euros; llevar sin bozal a un perro peligroso o suelto, hasta 2.400 euros...

Pese a que la prohibición existe, en la práctica las sanciones no son significativas por la dificultad que entraña controlar este tipo de conductas. En 2004, la policía local tramitó 2.613 denuncias por incumplir las ordenanzas municipales.

Ciudades como Barcelona van más allá: multarán a quien compre en el top manta (de 120 a 500 €), la mendicidad (de 750 a 1.500€) y las pintadas (de 120 a 3.000€).

Arreglar los destrozos en el mobiliario público sale caro. Sirva como ejemplo que reponer un banco cuesta 350 €; las papeleras, entre 50 y 769€ y una farola, puede llegar a los 3.500 €. Eso, sin contar los actos vandálicos en las madrugadas del fin de semana, donde se queman contenedores de papel y se destrozan cabinas de teléfono (45 al año).
20minutos

Hacer botellón en espacios públicos, pintar paredes o escupir en la calle tendrá multas de hasta 1.500 euros con la nueva ordenanza cívica que prepara el Ayuntamiento de Zaragoza para fomentar la convivencia y proteger el espacio urbano.

El documento prohíbe beber en la calle y da potestad a la Policía Local para requisar las bebidas y conducir a las personas ebrias a un centro social o sanitario.

Las sanciones irán más allá en el caso de los graffiti, ya que además de pagar la multa, sus autores tendrán que limpiar la superficie que hayan pintado.
Tampoco estará permitido usar monopatines en las aceras y se penalizará especialmente a quienes orinen y escupan en la calle.

Motivos de sanción

Colocar macetas: Las macetas y otros objetos voluminosos en el alféizar estarán prohibidos porque, según la ordenanza, son un riesgo para los transeúntes.

Dañar árboles: Talar árboles o realizar inscripciones en ellos será motivo de sanción, así como dañar el mobiliario urbano y las zonas de juegos infantiles.

Bañarse en fuentes: No estará permitido bañarse en fuentes, estanques o lagos ni lavar objetos en ellos.

Tender la ropa: La ropa tendida no deberá verse desde la calle y no se podrán sacudir alfombras por la ventana. Los balcones se regarán de 6 a 8 y de 23 a 01 h.

Tirar basura en la calle: La basura tendrá que dejarse en el contenedor y en el horario estipulado.

Los infractores de 14 a 30 años podrán sustituir las multas económicas contempladas en la ordenanza por la asistencia a charlas y cursos relacionados con la convivencia ciudadana y actuaciones sociales comunitarias, una medida que deberán solicitar hasta 10 días después de recibir la multa. Estos servicios se harán a través de convenios con ONG y asociaciones no lucrativas de ayuda a discapacitados, drogodependientes o tercera edad, entre otros. Las tareas se harán en jornadas de un máximo de cuatro horas y cada dos horas de trabajo equivaldrán a 50 euros de multa. 20 minutos






Comentarios:
Espero que un día los llamados ciudadanos comprendan, así sea a golpe de bolsillo, que las alfombras no se deben sacudir por la ventana, sin importar a quién le caiga su mugre. Ni que se no pasa nada si su perro se c... donde le da la gana. El perro no lo sabe, pero su dueño sí. Y que no es de buen gusto andar firmando cada poste, escultura, banco o pared. (Aunque reconozco que me gustan muchos graffitis que se acercan al arte callejero).


En la cabeza no me cabía la idea remota de sacudir el trapo por la ventana, ni tender la ropa mojada sin escurrir sobre la de los vecinos de abajo, ni mucho menos de cara a la calle.


¿Para cuando una llamada de atención a aquellos que no saben lo que es usar platos, ceniceros y papeleras en los sitios públicos? Si en su casa no tiran las servilletas al suelo, ¿por qué en el bar sí?¿Y para los que suben los pies sobre las sillas en los restaurantes, cafeterías y cines? ¿Y para los que hacen bolitas con la masa del pan en la mesa?


Advierto que vivo en el Viejo Mundo, en Europa, en España concretamente. En un país civilizado, supuestamente culto y educado. Y que nací en un país en vías de desarrollo, con muchísimas diferencias culturales. Pero algunas cosas como estas allí no hay que sancionarlas ni advertirlas.

1 comentario:

  1. La verdad es que estas leyes están hechas para que no se cumplan.... En Madrid a veces me pongo nervioso cuando veo que las señoras de la limpieza tiran el cubo de fregar con jabón, por la acera...!

    bEZOS

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