sábado, 26 de enero de 2008

¡Resistiré!

A veces uno siente que la vida le da vueltas y que no es posible mantenerse en el lugar y momento adecuado. En estos días estoy bloqueado. Sensible. Sin rumbo ni norte. Y alguien te hurga en el corazón y te pregunta: "¿Qué vas a hacer con tu vida?". Y el llanto aflora. Pero las respuestas no. A veces a uno lo pillan bajo de forma, lo sorprenden con la lágrima fácil. Pero cuando los que te sorprenden son los amigos del alma, siempre tienen una palabra de aliento que te ayudan a sostenerte. Al día siguiente, uno se encuentra "dedicatorias" como esta, que responde a la necesidad de que te ayuden a tenerte en pie:


Nadie coge un tren pensando que va a descarrilar. Ni una diligencia, como la de
Cuttlas, imaginando que va a tener un accidente. La posibilidad existe. Pero no es caso de ir pensando en ello a cada momento. Eso sí, el día menos esperado una rueda tropieza con un pedrusco y todo comienza a dar vueltas -es lo que tiene la vida. Y mientras eso pasa se tiene la sensación de que ya será para siempre así: rodar y rodar (como aquel corrido mejicano), subir y bajar, descabalado y descalabrado, con la única esperanza de que los golpes duelan lo menos posible.
Paciencia. Como la diligencia de Cuttlas, todo volverá a su lugar. Sólo es cuestión de tiempo.

Y también te recuerdan cosas que creías olvidadas. Te meten unas baterías en el alma para que seas capaz de levantarte de las malas rachas. Te recuerdan lo que escribías a lo largo y ancho de una hoja de aquel cuaderno al ver aquella "Átame" de Almodóvar: ¡Resistiré!

Gracias, Tenmempié, que no sé si me tengo solo.

"Porque puede ser una buena forma de empezar el día abrir la ventana y arrancarse a cantarla a voz en grito.

Chan-chan chan-chan chan-chan chan-chan-chaaaan...



Cuando pierda todas las partidas,
cuando duerma con la soledad,
cuando se me cierren las salidas
y la noche no me deje en paz.

Cuando tenga miedo del silencio,
cuando cueste mantenerse en pie,
cuando se rebelen los recuerdos
y me pongan contra la pared.

Resistiré
para seguir viviendo.
Me volveré de hierro para endurecer la piel.
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte,
soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie.

Resistiré
para seguir viviendo.
Soportaré los golpes y jamás me rendiré.
Y aunque los sueños se me rompan en pedazos,
resistiré.

¡Resistiré!

Cuando el mundo pierda toda magia,
cuando mi enemigo sea yo,
cuando me apuñale la nostalgia
y no reconozca ni mi voz.

Cuando me amenace la locura,
cuando en mi moneda salga cruz,
cuando el diablo pase la factura
o si alguna vez me faltas tú.

¡Resistiré... !

1 comentarios:

niko dijo...

LO mejor de todo fue que resististe, ayer tenías un mejor tono de voz y senti que habías vuelto a retomar la carga y como decímos nosotros PA'TRAS NI PA'TOMAR IMPULSO, eso es lo que hace que te quiera, nos podran estrujar, pero no nos podrám tumbar... recuerde que ADELANTE ES ALLA AL FRENTE Y ALLA ES DONDE NOS VEMOS y si yo lo tengo que cargar pa'llevarlo cuente con eso...

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