jueves, 24 de septiembre de 2020

Gente que hace honor a su nombre

Mercedes, Misericordia. Advocaciones a la Virgen María, cuya fiesta se celebra hoy en la iglesia católica. Patrona de cientos de pueblos en España y América Latina y especialmente intercesora de los cautivos y de las instituciones penitenciarias.

Por esta fecha me acuerdo especialmente de Merche, que partió hace  trece meses a la Eternidad. Hoy seguramente hubiésemos quedado para tomar un café a media mañana. Sin duda le hubiera llevado un ramo de lirios, porque siempre los asocié a su nombre y porque ella estaba segura de que se los ofrecería como en cada cumpleaños, o en su santo, o cuando estaba enferma.

Me acuerdo de Merche porque hizo honor a su nombre. Fue la mujer que supo brindar favores, mercedes. Que tuvo misericordia con todos, conocidos o desconocidos, agradecidos o ingratos. Que se metía en líos por ayudar, por dar una mano, por dar de comer, de beber, de vestir y de habitar a quien lo necesitaba, porque sí, sin más explicaciones, porque era así. 

Hoy, como tantos otros días la echo muchísimo de menos. Para contarle algún logro, para comentar un programa de la televisión, para planear ir a un concierto, para desahogarnos de las vicisitudes de la vida. Trece meses después extraño su insistencia en que hablásemos a diario, su intensidad imparable, su palabra a punto y su acción en el momento justo. Me consuela, y mucho, que la Virgen de las Mercedes la abraza en el Cielo porque hizo honor a llamarse como Ella, siguiendo a cabalidad esa tarea con la que la bautizaron. 

¡Dios te tiene en Su Gloria, Merche!


jueves, 13 de agosto de 2020

"Especial para mayores de 50”, de Harold Schlumberg

En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, 
un arrepentimiento irreversible, 
un sueño inalcanzable 
y un amor inolvidable.

Modelo: Jean Ives, the rollerman.

Las mujeres y hombres maduros de ahora hemos llegado a una edad maravillosa en la que emprendemos el camino del desaprendizaje. Fuimos criados con la creencia de que debíamos ser los mejores en todo: mejores estudiantes, mejores esposas, mejores esposos, mejores profesionales, mejores madres y padres, etc. Fuimos educados con la creencia de que todo es pecado.

Ha llegado la hora del desaprendizaje. Ha llegado la hora de decir no en muchas ocasiones, de mandar al carajo los compromisos y las obligaciones. Pasó la hora de las responsabilidades desvelantes. Ahora nos gusta estar solos, disfrutar buenas conversaciones con gente que no nos insulta y que cree lo mismo que nosotros o que no le importa que opinemos diferente. Es la hora de hablar de todo sin necesidad de sostenerlo como medio de defensa.

Modelo: Jean Ives, the rollerman.
Es hora de ver películas, de estar en una finca, de ir a pescar al río, durante la semana, de leer, de escuchar, de sonreír y de burlarse de la mayoría de los mortales que viven pendientes de las pendejadas. Nosotros ya demostramos que las responsabilidades fueron bien atendidas por nosotros, que hicimos las cosas lo mejor posible, que dejamos huellas, que somos buenas personas.

Lo que nos queda de vida es para nosotros, para disfrutar, para cumplir el mandamiento divino de amarnos a nosotros mismos. Por eso vamos a hacer lo que nos da la gana. Viajar al máximo, tomando café con amigas y amigos, conversando con todo el que nos encontremos. Ya pasó la época de los roles. Lo que fuimos, fuimos; ahora somos para nosotros mismos sin tener que rendir cuentas a nadie. Los demás seguirán su camino de responsabilidades y de afanes, de preocupaciones y nerviosismos. Nosotros ahora, estamos por encima del bien y del mal.

Vamos a museos, asistimos a conferencias y si no nos gusta nos salimos sin que nos importe, redescubrimos al Quijote. Ahora asistimos con mayor frecuencia a entierros y nos damos cuenta de que se aproxima el nuestro, pero estamos preparados, pues al fin y al cabo vivir es mortal. La vida es para nosotros una profunda experiencia interior, lejos de mitos, ritos, limosnas y pecados sin fin.

Es la hora de empezar a relajarnos y de conversar largas horas con uno mismo, que es el único que permanece siempre, ahora y después de que abandonemos la nave del cuerpo. Nos rodean pocos seres a quienes amamos profundamente y que seguirán viviendo sus propias experiencias, estemos nosotros o no. Mandaremos para donde sabemos a la gente que nos molesta, la tóxica. Quienes nos buscan sin egoísmos van a encontrar una sonrisa, una mirada tierna y comprensiva, un consejo acertado o no, afecto.

Somos, ahora sí, libres de ataduras, de prejuicios, de creencias.

Somos libres si no le tememos ni a la vida ni a la muerte…

lunes, 10 de agosto de 2020

Más abiertos que nunca

George Mpanga, más conocido por su nombre artístico, George the Poet, es el autor de la letra de Más abiertos que nunca, la primera campaña de Coca-Cola tras el inicio de la crisis sanitaria, en la que nos anima a encarar el futuro con optimismo y aprovechar este momento de inflexión para construir una sociedad mejor entre todos. 

De origen ugandés, criado en un barrio humilde de Londres, pero graduado en la prestigiosa Universidad de Cambridge, este premiado poeta, rapero y presentador de podcasts británico encarna lo mejor de ambos mundos y comparte una visión del futuro similar a la de Coca-Cola

Muy comprometido socialmente, aboga por que, paso a paso, rompamos con lo anterior y estrenemos una nueva realidad en la que nos miremos, escuchemos, sonriamos y acerquemos más, celebrando y sintiéndonos orgullosos de lo que cada uno somos.

... ... ...

Eh… Un momento. 
¿Quién dice que tengamos que volver a la normalidad?
¿Y si la nueva normalidad fuera una nueva realidad que rompiera con todo lo anterior?
¿Y si el cambio estuviera en nuestras manos?
¿Y si decidiéramos abrirnos y decir…:
Nunca más diré que mi trabajo no es importante.
¿Por qué esperar a otra crisis para amarnos abiertamente?
No diré que el profesor tiene muchas vacaciones ni "el cole me aburre y quiero que se acabe".
¿Y si dejo mis auriculares
y escucho de verdad?
¿Y si me estoy perdiendo el brillo de tus ojos?
¿Y si sonrío más a menudo,viajo menos y lo disfruto más?
¿Y si aprendo repostería……y a tocar la batería?
¿Y si bailo solamente para ti?
Puede que así coja el ritmo antes.
¿Y si dejo de ser un extraño en mi casa…
y aprendo de todas las experiencias...
y (le) aplico la distancia social al mal rollo…
y pruebo que lo divertido puede ser sexy?
"En cualquier caso, sigo siendo mono".
¿Y si dejo de posponer mis sueños? 
¿Y si estoy ahí cuando necesites un amigo?
¿Y si celebro mi color, 
mi pelo, 
mi cuerpo, 
cada día, 
¡incluso los lunes!
Cumpliré todo lo que diga.
Haré valer mi voto y alzaré mi voz.
Nunca más diré que la ciudad tiene demasiados turistas.
Seré un líder coherente.
Tendré una gran familia.
Siempre estaré a tu lado.
Diré "Sí, quiero""... y "te quiero".
Nunca olvidaré lo fuertes que somos cuando estamos unidos.
Lo vamos a conseguir, 
vamos a capear el temporal.
Así que seamos abiertos.
Más abiertos que nunca.