miércoles, 24 de diciembre de 2014

Oración de Navidad



Amigo Jesús:

Gracias por tu venida al mundo,
a mi vida.
Celebro lleno de gozo
tu presencia con todos nosotros.
Gracias por la Tierra,
el sacrificio y el dolor,
la tristeza y la angustia
que compartes con cada hombre.

Gracias también por la alegría y la Fe,
por el placer de ser,
por el don de existir,
por la esperanza grande y pequeña,
cerca y lejana.
Gracias por la plenitud y la Vida.

Navidad para ti es nacer
como hombre frágil en la tierra 
para que nazca en mí
todo sentimiento y afecto bueno,
firme e imperecedero para mi cielo eterno.

Quiero ser como Tú,
que eres un Dios-con-nosotros:
que yo sea un hombre con Dios.
Que tu nacimiento, ¡Oh Jesús!
haga brotar en mi corazón
un granito de Amor,
una semilla de plenitud,
un profundo deseo de servicio 
y haga de mi vida
una ofrenda para los que me buscan y me necesitan.
Y en mi mente, tu Espíritu
haga surgir un sutil
pensamiento de trascendencia.

Señor Jesús, te presento
mi cuerpo, mi corazón y mi mente
como lugar y espacio
lleno de ternura
para  tu nacimiento
esta Navidad.

P. Germán Baumgrats, S.V.D.

martes, 9 de diciembre de 2014

Nostalgia

"Cuando amamos
queremos ser
mejores de lo que somos"

Paulo Coehlo

Nostalgia


¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca la dulzura
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como penas
escopetas de sueño
perdones bien ganados
pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia
son meros simulacros
la válida
la única nostalgia
es de tu piel.

Mario Benedetti.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Corazón de mudanza


Tengo el corazón de mudanza.
Esta casa sabe demasiado,
sus paredes escucharon tanto
que han salido grietas en el corazón de ambos.

Y han perdido ya su brillo los armarios
y las luces del salón ya se apagaron.

Esta nuestra casa se ha cansado
de peleas, gritos y portazos,
de esconder tras sus cortinas tanto desencanto
provocado por el paso de los años
y ha empezado tanto amor a hacernos daño.

Cajas de cartón amontonadas en la entrada.
¿Esto de quién es?
Si no te importa me lo quedaré.
Tengo ya al hablar una forzada naturalidad,
me puedo reír y a solas llorar.

Corazón de mudanza, tengo el corazón,
tengo... el corazón de mudanza.

Esta nueva casa es más pequeña.
Me acostumbraré a vivir en ella.
Por las noches estaré pendiente de la puerta
esperando como siempre a que tú vuelvas
y con tu ausencia dormi
ré cuando amanezca.

Toncho