martes, 13 de octubre de 2009

Stairs Day


El 13 de octubre es el Stairs Day. Colgamos escaleras este día en el blog para conseguir subir y subir hasta lo más alto. No es una apuesta, no es un macrobotellón de escalones, no es un aniversario de los más de 1.000 post colocados en dos años con la temática de la escalera. Es el STAIRS DAY, una invitación del blog de Stultifer.

Esta escalera -o lo que fue en tiempos- me la encontré en las vecindades del barrio de La Magdalena, en Zaragoza. Una mañana de domingo se me cruzó en el camino y no podía resistirme a la tentación de grabarla en los megas de mi cámara. ¡Cuántos pasos habrán andado por allí! Zapatillas, sandalias, tacones altos y bajos, pies descalzos, rápidos y lentos... Besos furtivos, palabras fuertes y dulces y secretos en susurros. Me imagino a la chavala bajando de prisa a ver a su novio; a la abuela pisando con temor a caer; el chico escapando de los sermones de su madre... Historias que quedaron para siempre en esos escalones, en las paredes de aquella casa de la que hoy sólo quedan las huellas de una demolición y las arrugas del pasado... Pasos, hacia arriba y hacia abajo, a los sueños y las pérdidas. Un eterno subir y bajar.

martes, 6 de octubre de 2009

Qué cosa fuera!


Calentame el corazón con tu canto, Negra, que me está doliendo.

Abrigame con esa profunda voz de Madre Tierra, chamánica y mitológica, que ahora a la tierra ha vuelto… meceme con tu talento, con tu bravura, con tu aliento.

Ayudame a entender que la vida es solo un camino, un paso, tan regular como la alegría y más seguro que la vida.

Aun no te has terminado de ir y ya te extrañamos Mercedes, pero, solo nos queda esperar que para nuestro momento, podamos sentir que hemos cumplido, como tú lo has hecho; que millones estén con nosotros, como lo estamos contigo.

No sé si ya lo sabrás, negrita, nuestra sonrisa se fue contigo.

Calentame el corazón con tu canto, cantora, calentanos el corazón…que nos está doliendo.

Texto tomado del blog Me alquilo para soñar, que me arrebata sentimientos y palabras. No puede expresar mejor el sentimiento por la muerte física de Mercedes Sosa.


lunes, 5 de octubre de 2009

Si se calla el cantor...

Si se calla el cantor,
calla la vida,
porque la vida,
la vida misma
es toda un canto.

Y ¿qué ha de ser de la vida,
si el canta no levanta su voz en las tribunas
por el que sufre,
por el que no hay una razón
que lo condene a estar sin rumbo.




Te vas Alfonsina
con tu soledad
qué poemas nuevos
fuiste a buscar?


Mi unicornio azul
ayer se me perdió
pastando lo dejé y desapareció
Y yo no tengo más
que un unicornio azul...


Se ha ido Mercedes Sosa. Y hoy, al ver sus imágenes por la tele me vinieron a la mente viejas vivencias de mi época universitaria, cuando con el grupo de amigos cantábamos todas sus canciones, comprábamos emocionados hasta 15 entradas en la misma fila para ver un concierto suyo en el teatro Pablo Tobón Uribe de Medellín. La Negra la llamaban en Argentina. Pero para nosotros era simplemente la voz que se levantaba por los que no tienen voz, la mujer que llevó la protesta latinoamericana a todos los escenarios del mundo. La que cantó las letras de Víctor Jara, de Alfonsina Storni, de Atahualpa Yupanqui y de tantos otros cantores de América. La que nos hacía llorar por su unicornio azul perdido. La que estuvo exiliada de su país. La del poncho y el tambor. La que volvió a su país a cantar en medio de una terrible dictadura. La que no podía callar. La que cantó al amor, al dolor, a la justicia.

La ventaja de artistas de su talla es que su obra los mantiene en la memoria colectiva. No se puede apagar la voz de Mercedes Sosa o de Mario Benedetti, porque quedan sus palabras en los discos o en los libros, porque otros recogerán su testimonio y lo divulgarán, porque sus semillas seguro que han caído en muchos terrenos fértiles.

Mercedes Sosa seguirá viva en muchos corazones, en muchas memorias, en muchas mentes que crecimos con su voz y su discurso.


¡Larga Vida Eterna, Mercedes!