domingo, 11 de abril de 2021

Cómo maté a mi padre

Mis subrayados al libro Cómo maté a mi padre, de la escritora colombiana Sandra Jaramillo Klinkert:





  • …en el mundo real no hay tres vidas, como en los videojuegos. Hay una nada más y cuando se pierde es para siempre.

  • Uno no acepta la ausencia, pero termina por acostumbrarse a ella.

  • No sé quien dijo que la muerte de alguien cercano requiere acompañamiento. Todo el mundo estorba. Uno quiere llorar mientras mira al techo. Uno quiere gritar apretando la boca contra la almohada sin que nadie se acerque y le diga que todo va a estar bien. Uno quiero estar solo y abrazarse a su dolor,. Familiarizarse con él. Hacerse a la idea de que estará dentro de uno durante toda la vida.

  • …el silencio aturde más que los regaños (…) el descontrol no puede combatirse a gritos.

  • El silencio es algo que se teje y se entreteje igual que una araña hace su red. Nadie sabe lo que pesa el silencio hasta que lo lleva por dentro. Nadie sabe el ruido que genera, lo que aturde, lo que remueve.

  • Crecer no es tan bueno  y menos si toca hacerlo en un solo día.

  • Nadie puede irse de su propia vida ni del juego que esta le ha impuesto. Hay que llegar hasta el final, aunque nadie pueda precisar cuál es o dónde queda o cómo se llega. No hay instrucciones para ello, no existen en ninguna parte.

  • …las cosas más importantes de la vida no son cosas (…) aquello que realmente importa no puede llevarse en ninguna maleta.

  • ...la vida vale la pena solo si encontramos la razón por la cual nos fue concedida.

  • …por qué algo tan bulloso como una sirena tiene el mismo nombre de las mujeres silenciosas que habitan los mares.

  • Lo que me tenía furiosa era darme cuenta de que yo no soy yo, sino lo que otros creen que soy. (…) esa espiral de deseos que nos hace humanos es la que nos hace tan desdichados. No disfrutamos el presente por andar pensando que lo mejor está en otra parte, siempre en otra parte. Nunca con uno, siempre en otra parte.

  • Un viaje a bordo de uno mismo, es el viaje más difícil de todos. Es la única forma de llegar a conocerse, de dejar de medirse por la percepción de los otros. Mirar hacia dentro no es fácil; por eso, a menudo, andamos buscando en qué distraernos.

  • Sigue amagando con que no quieres marcharte, hasta que llegue el día en que no haya más remedio que irse. O hasta que llegue el día en que no haya más remedio que quedarse.

1 comentario:

  1. Que te pone a pensar, no?
    Ser consciente de quienes somos parece la labor más difícil de todas..

    La negri, desde la PM.

    XOXO

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