¡Resucitó!
¡Aleluya!
¿Dónde está, muerte, tu victoria?
Creo recordar que cuando alguien se casa, lo hace por amor. Y esto es lo que les duele, supongo. Legalizar el matrimonio gay supone aceptar que dos hombres, o dos mujeres se aman y, de manera natural, quieren legalizar su relación. Igual que cualquier hijo de vecino. Pero eso, a la derecha le escuece. Para ellos, “lo gay” debe ser una vida de vicio y perdición y por lo tanto, debe ser marginado y tratado como un ciudadano de segunda. Pero no, ellos jamás admitirán que exista amor. Porque claro, si los gays se casan y llevan una vida normal y corriente… eso puede ser un cataclismo para una persona de derechas y religiosa(...)