jueves, 5 de enero de 2023

Epifanía, la revelación




Cree que Melchor está en ti, y te trae de nuevo el oro para que recuerdes que tienes el privilegio y la responsabilidad de reinar en tu vida. Así que, ponte la corona y comienza a gobernar tu propio mundo y a dirigir tus pensamientos y la voluntad de tu corazón en la misma dirección.

Imagina que Gaspar está en ti, y te trae de nuevo el perfume del incienso para que no olvides que formas parte de algo más grande que lo alcanzan a percibir tus sentidos. Un año más, te llega el recuerdo de que tu esencia es divina y es sagrada. Que eres todo y eres uno.

Siente que Baltasar está en ti, y te trae de nuevo la mirra para que embalsames y entierres todo aquello que no sirve, todo aquello que te aleja de comprender que eres, al igual que todos los demás, un ser único envuelto en un cuerpo perfecto para expresar aquello que tu alma vino a expresar al mundo.

Desde esta tarde, recuerda que cualquier noche puede ser Noche de Reyes, y que todas las mañanas, cuando despiertes, tienes un regalo esperando para que lo abras: La vida.

Permítete volver a empezar, volver a nacer.

Eso es la noche de Reyes al fin y al cabo: un recordatorio, una llamada para dar luz a nuestro mejor Yo.

Andan por ahí entre planos de existencia, materializándose gracias a la inocencia de las mentes aún no contaminadas, a los corazones que aún les cabe una chispa de ilusión.

Pero cada año llegan con los vientos de Oriente y nos susurran que la ilusión es la fuente de la eterna juventud, es la fuente de la vida.

miércoles, 4 de enero de 2023

¿Estás de estreno?

 NUEVO AÑO

Eduardo Galeano



Me gusta saludar por lo que empieza más que por lo que termina. Me gusta más la esperanza que la melancolía. Me gustan más los proyectos que los fracasos. Me gusta pensar que adelante hay más vida.

Lo decimos todos los años: diciembre no es un mes fácil.  Carreras, angustias, excesos, conflictos de lealtad, los que no están, los que están solos, los que están con alguien, pero mal, los que deben estar con quien no quieren estar. 

Y algunos, más sobrios, más frugales, que entendieron por dónde va la cosa: por no forzar lo que no sale, por no imponerse una felicidad que, en ocasiones, no se siente, por entender que no se juega el amor de las personas queridas porque no puedan levantar con vos la copa el 31 a las 12. 

Pensemos más bien en comienzos, en cuaderno nuevo, en ropa a estrenar, en sacarnos de encima lo que ya no sirve, lo que ocupa espacio inútil. 

El mundo cambia rápido, a veces tanto que no llegamos a comprenderlo. Pero es una buena oportunidad para ir cambiando junto con los demás. Para juntarnos a pensar, a hacer, sentir, dar, amar. Para rebelarnos contra lo injusto, para ser un poco más libres, para ganar más consideración por los demás, para respetar y ser más inclusivos, más solidarios, para abrir la cabeza y pensar distinto.  Mirá cuántas cosas podemos hacer juntos. El mundo está cambiando, sí. No te preguntes si es para mejor o no. No pasa por afuera, vos sos parte y serán los cambios de los que participes. Serán los amores y las relaciones  que quieras construir, los amigos que elijas, las causas en las que milites , los tiempos que decidas tomarte para vos. No camines rápido, no vas a aprovechar más el tiempo, al revés, se pasará sin que lo veas.  

Así que en estos días , cuando todos corran al supermercado y a los centros comerciales, andá al parque, caminá lento, mirá el cielo, escuchá los pájaros, observá a   los demás. Y dale la bienvenida a lo nuevo. Estás de estreno. Siempre.

martes, 3 de enero de 2023

Más que un feliz año, te deseo...

Pues no, esta vez no te voy a desear Feliz Navidad ni Feliz Año Nuevo. Eso ya lo hace todo el mundo, incluido yo.



Te deseo otras cosas:

Te deseo coraje para decir basta.

Te deseo que olvides  a quien se olvidó de ti.

Te deseo que puedas cerrar puertas y abrir ventanas.

Te deseo que no te conformes, que no te quedes con la culpa.

Te deseo que te atrevas.

Te deseo que te quieras.

Te deseo ojeras y risas.

Te deseo locura y magia.

También te deseo errores para aprender.

Te deseo viento para dejarte llevar.

Te deseo chispas en la mirada, colores para los días grises, paraguas y refugio para las tormentas, lluvia para calarte y sol para calentarte.

Te deseo abrazos de los que duran toda la vida, cuando cierras los ojos y los recuerdas.

Te deseo viajes, muchos viajes, porque son hacedores de nuevos recuerdos.

Te deseo huracanes de emociones, que te hagan sentir que te elevas de tu cuerpo.

Te deseo que te quieran sin que te necesiten ni posean.

Te deseo que ames también en la distancia.

Te deseo una y mil nuevas canciones favoritas y nuevas fechas que hagan sonreír.

Te deseo besos bonitos, brindis con los labios.

Te deseo ganas de salir adelante.

Y tiempo..., mucho tiempo para disfrutar de tu vida.


Joaquín Sabina