domingo, 5 de junio de 2011

Mi pasaje del Evangelio

No anden preocupados por su vida: ¿Qué vamos a comer? Ni por su cuerpo: ¿Qué ropa nos pondremos? No vale más la vida que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Miren cómo las aves del cielo no siembran ni cosechan ni guardan en bodegas, y  el Padre Celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que las aves?

¿Quién de ustedes, por más que se preocupe, puede alargar su vida? y ¿por qué preocuparse por la ropa? Miren cómo crecen las flores del campo, que no trabajan ni tejen. Yo les aseguro que ni Salomón en toda su gloria se vistió como una de esas flores. Y si Dios viste así a las flores del campo, que hoy florecen y ya  mañana se echan al fuego,  ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?

Por eso, no vayan diciendo preocupados: ¿què vamos a comer o a beber? o ¿con qué nos vestiremos? Los que no conocen a Dios se preocupan por esas cosas. Pero el Padre de ustedes sabe que necesitan todo eso. Por lo tanto, busquen primero el Reino y todo lo bueno que éste supone, y todas esas cosas las recibirán como añadidas. No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. Basta con las penas de cada día.

sábado, 4 de junio de 2011

Motivo Mudanza

Motivo mudanza venpermuto: un corazón roto en ciempiés, mis sueños de tal vez y mi tristeza de siempre, la última posibilidad de paz y la esperanza, un réquiem por los valores, la ilusión de un domingo por la tarde, las fotos de tu última sonrisa, el despecho, una comisión, la última muda, la oración fuerte al Espíritu Santo, mi colchón de lágrimas, la autonomía, la libertad de un secuestro, un cargo importante, los viáticos, la inquietud del reencuentro o cualquier bolero, la nacionalidad, el buen nombre y los colores de la bandera, el pasaporte, una posición política, el último grito y el beso que me quedaste debiendo, la culpa de todo. Brille para él la luz perpetua, la bufanda, los temas, los diálogos, la forma, el estilo, el testamento y el final, el todo y el para qué. Motivo mudanza en busca de otra andanza, vendo el pasado y el futuro pues el fin y al cabo el futuro es tan efímero como el presente.


Jaime Garzón (1960-1999)

viernes, 3 de junio de 2011

A veces llegan cartas (14). De Amor y Emancipaciones

Medellín, 16 de agosto de 2000

Hola mamá:

Sabes que me voy muy lejos y que no sé cuándo voy a regresar; te quiero dar las gracias por toda mi vida, porque gracias a tí soy una persona en el mundo.

TE AMO y sé que me amas a mí también; por esta razón te pido de todo corazón que aceptes mi situación. Sé que para una madre es muy difícil aceptar a un hijo así, pero tú no sabes cuánto he tenido que sufrir en silencio por tu forma de actuar conmigo. Tengo sentimientos, puedo amar y mucho. Mamá, he sufrido mucho el rechazo, los malos chistes, los insultos, he tenido que salir corriendo de lugares por temor a que me peguen por ser así, situación de la cual no me arrepiento y eso tú nunca lo has sabido.

Mamá, he sufrido por desamores, he tenido que tragarme mis sentimientos y mis lágrimas para fingir delante tuyo que nada pasa pero, mamá, por dentro me he sentido destruido y sin ganas de seguir adelante y no has estado junto a mí; la única vez que te pronunciaste un poco me dijiste: No llore por bobadas. Pero tú no entendías que en ese momento esa bobada era mi vida.

Pero no siempre he sufrido, también he tenido inmensas alegrías, he sentido ganas de gritar a los cuatro vientos lo feliz que soy, de contártelo, de que seas feliz conmigo, pero igual me toca guardármelo y eso también me ha dolido.

Mamá, una época en mi vida, por darle gusto a la familia, me encaminé en el amor heterosexual, pero no sabes cómo me sentía engañándoles a todos, engañándome a mí mismo, peleando con mi situación y siendo infeliz todos los días un poco más. Gracias a Dios, esa mujer, mi novia, me entendió y me apoyó. ¿Por qué no lo puedes hacer tú?

Mamá, yo sé que me quieres ver bien, maduro, realizado, en fin, como los padres quieres ver a sus hijos; pero, mamá, si me quedo a tu lado jamás lo voy  a lograr, siempre voy a estar ocultándolo, mientras tu aceptes mi situación y así de esa manera nunca lograría ser  feliz.

No me veas como un monstruo, que no lo soy, soy un hombre con todos mis sentidos bien puestos en su lugar, soy un hombre del común y corriente, con la capacidad de amar y querer como tú amas y quieres a mi papá; ya no soy un niño, estoy definido y seguro de lo que soy.

Mamá, me duele cuando me dices que te hago sufrir; es sin querer y perdóname si alguna vez lo hice.

Sé que para tí es muy duro que yo no me vaya solo a España, pero él me ha enseñado en muy poco tiempo a tener ideales, a respetar el lugar de los demás y a respetar el mío propio, me ha enseñado a ver la vida de manera diferente, de que no todo es rumba y licor, de que podemos pasar una tarde leyendo un libro o tomando café hablando de muchas cosas, hablando de él y de mí, me ha enseñado a crecer intelectualmente y personalmente y a ese hombre le he aprendido a querer y mucho. Mamá, con él no voy a estar mal; te lo aseguro. Me harías muy feliz si lo vieras con otros ojos, que te quites ese velo de encima, de que entiendas que él y yo somos seres humanos, como cualquiera, y que yo tengo que vivir mi vida como tú y mi papá lo hicieron.

Mamá, lo que soy no es un vicio que se puede quitar con terapia, es mi personalidad, no es culpa tuya, ni mía, ni de la sociedad, ni de nadie; nací simplemente así, como puede nacer un niño de ojos azules o de cabello negro; el Señor me hizo así. Esto te lo he querido decir, pero lo único que he logrado es hacerte enojar. Opté una vez por no decirte nada, pero esto no lo puedo ocultar. Soy tu hijo y por ser así no lo voy a dejar de ser.

Te repito que TE QUIERO, y te voy a pedir el favor más grande que a nadie le he pedido: Por favor, acéptame y sígueme queriendo igual, y aunque no lo hagas te sabré entender y te seguiré queriendo como siempre lo he hecho y lo haré.

Hasta pronto, mamá, y recuerda todo esto que te he dicho en esta carta, ya que personalmente no pude hacerlo. Quiero volver a verte muy pronto. Ojalá Dios quiera que sea muy pronto.

GRACIAS MAMÁ POR SER MI MAMÁ

Te quiero y amo muchìsimo...

Diego