domingo, 4 de mayo de 2008

Quien tiene boca, se equivoca

"Me encanta cómo escribe Vargas Llosa. No he leído nada sobre él pero le sigo". "Trabajando me dejo la piel en el pellejo", ya no está en el candelabro" y ahora se dedica a buscar millonarios que sean "la hormona de su zapato". Sofía Mazagatos, Miss España 1991.










¿Qué pareja eligiría para preservar la especie humana en caso de holocausto nuclear? -"Al Papa y a la madre Teresa de Calcuta". Carolina Zúñiga, candidata a Miss Chile 2001.





Si pudiera vivir para siempre. ¿cómo lo haría? -"Yo no viviría para siempre, porque no deberíamos vivir para siempre, porque si se supusiera que debiéramos vivir para siempre, entonces viviríamos para siempre, pero no podemos vivir para siempre, que es por lo cual yo no viviría para siempre". Kimberly Aiken, Miss América 2004.






"Las películas de hoy en día son muy raras, te hacen pensar". "Nunca he querido ir a Japón. Sencillamente porque no como pescado. Y sé que el pescado es muy popular por África". "Tengo un montón de viajes transoceánicos pendientes... como a Canadá". Britney Spears, cantante.



"¿Alguien sabe dónde va a celebrarse el festival de Cannes este año?". Cristina Aguilera, cantante.


"Siempre que veo la tele y veo esos pobres niños hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar. Quiero decir, me encantaría ser así de flaquita, pero no con todas esas moscas, y muerte, y esas cosas". Mariah Carey, cantante.



"Visto de forma sexualmente provocadora, pero no de una forma obvia. Sexualmente provocadora en plan virginal". "Nunca en mi vida he leído un libro; no me da tiempo, prefiero comprar discos". Victoria Beckham, ex-Spice Girl, esposa de futbolista famoso.



"A mi marido le gusta ir muy alicatado". "Volvió del viaje refollante de salud", "Llovía muchísimo, parecía el danubio universal". "Dos, cuatro, seis y así sustantivamente". Rocío Jurado, La Más Grande.


"Amo Inglaterra, y especialmente su comida, porque no hay nada con lo que disfrute más que con un plato de pasta..." Naomi Campbell.









"Yo nunca he fumado marihuana porque eso da celulitis". Valeria Mazza, modelo.





"No puedo decir todavía dónde voy a trabajar, pero les puedo adelantar que es un país brasileño que no queda muy lejos de aquí..." Kate Moss, modelo.






"No me gusta mucho viajar, porqué una vez fuí a París y hablaban todos en francés". Karina Jelinek





"El fumar mata y si te mueres has perdido una parte muy importante de tu vida". Brooke Shields, actriz.







"No es la contaminación la que esta dañando el ambiente. Son las impurezas que hay en nuestro aire y en nuestra agua las que lo están haciendo". Pamela Anderson, actriz.








"¿Qué música me gusta? La de los CD's". Natalia París, modelo.










"Se toma tanta drogaína que ha de morir de una doble dosis". "Aunque fue un accidente muy grave, no le quedaron espuelas". "Huele muy bien porque pongo siempre ausencia de calisto". "Me gusta la hamburguesa con bayonesa". "Para ver mejor lo que tenía, me hicieron una redundancia magnética". "No es para rascarse las vestiduras". "Estaba allí, en la calle, al aire libre, al viento imperio". "Me quedé fumigada del susto". "Menudo cochazo os habéis comprado; cómo se nota que nadáis en la ambulancia". Malena Gracia, ¿actriz, cantante y pin-up?


"¡Qué calor, qué soborno!". "Hoy hay garrafas de viento". "¡Vamos, hale, hale, que es gerundio!". "No lo sé, ni falta que me importa". "El que pica ajos se los come". "Un casete con doble pretina". Yola Berrocal, ¿Friky?

Amor



Contigo no quiero
Construir un mundo fantástico,
Lleno de hadas, jardines y tesoros...
Prefiero, estemos siempre,
conscientes de esta (amarga o feliz) realidad
que necesita de nosotros transformación.

No quiero que seas mi príncipe
invencible y perfecto...
Prefiero que seas el hombre
que con sus virtudes y defectos
sabe guiarme, respetarme y quererme.

No quiero que seas aquel
que por temor
jamás dé paso a una lágrima...
Prefiero que seas el que en mí confía,
y el que las deja caer sobre mi hombro
cuando es preciso.

No quiero que seas
el eterno vencedor (vanaglorioso)
que se ufana de sus triunfos...
Prefiero que seas aquel
que cuando cae,
aprende, corrige y se levanta;
No quiero engaños ni idealismos
Prefiero que seas siempre tú,
verte así, tan humano
como cualquiera.

No quiero viajar contigo
al infinito e instalarme en las estrellas;
en cambio,
lo que quiero es tener fuerza,
es coger tu mano
y caminar firmes sobre el suelo
¡Dejando huellas!...


Diana Cecilia Zapata Arias

jueves, 1 de mayo de 2008

Murió el tío Román

Por un mensaje de messenger, me he enterado de que el tío Román murió. En estas ocasiones uno se pone a pensar en personas a las que no ve desde hace muchos años. Y además de la consabida pregunta: "¿de qué murió?", también queda la más importante: "¿cómo vivió?".

Yo recuerdo a Román como una persona vital, de las que sí saben vivir intensamente. La imagen suya que me viene a la memoria es la de un hombre alto, con la cabeza muy calva, con algunas canas en las sienes. Lo recuerdo en este momento con un suéter rojo, muy recto en el andar. Tuvo un gran sentido del humor, una rapidez increíble en su mente y de su boca para el chiste rápido, la crítica, algo de fina ironía, capaz de reírse hasta de sí mismo. ("-¿Para dónde vas, Romàn? -Pa´viejo"). A su alrededor la gente siempre reía (y eso es de agradecer en estos tiempos de caras tan largas y ceños fruncidos). Sé que bailaba muy bien, con mucha elegancia ("la de boca tan bonita... la de tan chiquito el pie"). Que tenía una extraña facilidad para hacer amigos. Que era creyente, católico sin fanatismos, promotor de cuanta virgen o santo nuevo le presentaran. Era el hombre que vivía cada día como si fuese el último. Le encantaban los olvidados pueblos de la costa Atlántica colombiana, esos sin carreteras, pequeños caceríos abandonados de los políticos y del progreso. Allí estaba feliz, sin las pastillas para la tensión, "que si voy a morir que sea viajando". Recuerdo su incapacidad para calcular el cansancio de un niño: podía poner a cualquiera, de la edad que fuese, a caminar cuatro o más horas bajo un sol abrasador. A mi me llevó a mi primer viaje a Tolú (cuando todavía era algo así como un caserío) y fue toda una experiencia. Yo tendría 13 ó 14 años. Toda una odisea ir hasta allí (entonces costaba diez o más horas de viaje por carretera); pero toda una vivencia tomar chocolate caliente en tazas de metal, los larguísimos paseos saludando a cualquier persona que se cruzaba, su "inventiva" para explicar porqué allí se duerme en hamacas o catres tipo ejército y no en camas con colchones.

"Cuando yo sea grande", como decimos en Colombia, o "cuando yo sea mayor", como dicen en España, quiero ser como Román. Activo hasta el último día. Incapaz de guardar cama y con la energía suficiente para ir al centro de la ciudad, a pesar de los achaques propios de su edad, a ayudar a las monjitas a vender limonada en un parque. Y quiero irme "al Otro Lado" como él. Sin bullas, sin largas enfermedades, silenciosamente. Pero, sobre todo, dejando buenos y gratos recuerdos a los que quedan.

Paz en tu tumba, Román. Échanos un ojito (y una manito) desde Allá.