"Existe una teoría infalible sobre los amigos y es que hay que saber bien qué se puede esperar de cada uno". Esta frase de Carmen Posadas en Xl Semanal, es la manera de comenzar su explicación de por qué afirmó en su momento que ningún amigo le falló en momentos de adversidad, porque "nadie falla si sabe uno qué esperar de cada persona y no pide peras al olmo".Estoy completamente de acuerdo con la columnista en que "hay amigos a los que podemos llamar a las cinco de la mañana para que nos consuelen de un mal de amores. Otros que son como una tumba y sabemos que nunca divulgarán una confidencia. Algunos (raros, pero los hay) a los que podemos acudir en un apuro económico. Y, por fin, amigos que siempre hablarán bien de nosotros para lo que pase. Lo que no se puede esperar, sin embargo, es que el que nos consuela sea una tumba o que el que nos presta dinero hable bien de nosotros, ni que el que habla bien de nosotros se plante en nuestra casa a las cinco de la mañana cuando nos da el mal de amores. Cada uno sirve para lo que sirve y no hay que esperar más, so pena de llevarnos el consabido chasco".
Tiene razón: Hay gente más generosa y gente más egoísta.
Pensamos que todos los amigos con incondicionales y que nunca fallan. Y es un error de nuestra parte no tener en cuenta que cada uno es como es y nos da lo que puede y quiere darnos. El ideal es creer en la gente, confiar. Porque, "si uno sabe qué esperar del otro, ese otro nunca falla. Además, cuando uno no espera nada o casi nada, todo lo que reciba será siempre un regalo maravilloso".
Pensamos que todos los amigos con incondicionales y que nunca fallan. Y es un error de nuestra parte no tener en cuenta que cada uno es como es y nos da lo que puede y quiere darnos. El ideal es creer en la gente, confiar. Porque, "si uno sabe qué esperar del otro, ese otro nunca falla. Además, cuando uno no espera nada o casi nada, todo lo que reciba será siempre un regalo maravilloso".Yo tengo, creo que como todos, amigos de alma, amigos temporales, amigos incondicionales (aunque Carmen Posadas no crea que existen), amigos todoterreno, amigos virtuales y amigos reales, amigos nuevos y amigos de hace más de 20 años. Cada uno en su línea. Prefiero a unos sobre otros, dependiendo de la situación y del momento. Pero lo que sí es cierto es que un par o tres de ellos son de oro, son los llamados mejores amigos y son mi tesoro. Y por ellos, ¡hasta la vida misma!