sábado, 4 de agosto de 2007

Declaración de intenciones 2: La gente que NO me gusta

"Uno no es monedita de oro para gustarle a todo el mundo", decían en mi tierra natal. Yo no le gusto a todo el mundo, ni todo el mundo me gusta a mí. Pero desde que escribí la primera declaración de intenciones, con el ánimo de desterrar de mi vida a personas que no me respeten, he seguido pensando en los aspectos que me molestan de algunas personas, por lo que tampoco tienen que ver nada conmigo. Hoy he corroborado en el trabajo que NO ME GUSTA, por ejemplo, la gente que no es honesta en las cosas pequeñas (porque en lo poco se ve lo mucho), los que escudan sus olvidos, errores o fallos en el primero que encuentran, los que se cierran en su pequeño mundo y se niegan a ver lo que hay más allá de su ventana (y no es el que el mío sea el mejor, pero al menos se pueden interesar en cómo se ve desde la ventana del frente), los que engañan porque sí, los que se esmeran en lo que hacen sólo cuando los ven, los que creen que el del al lado es tonto y porque no dice nada acepta su mediocridad, los que no asumen la edad adulta y siguen con mente adolescente en cuerpos de casi 40 años, los que se niegan a aprender... Para ellos, una patadita en el trasero, que los mande a un solo lugar y a todos juntos.
Hoy estoy crítico-negativo. Pero es el sentimiento de hoy. También hay gente que me gusta. Y mucho. Son las personas que quiero. Son tesoros y no me apetece mezclarlos ni con las palabras en esta entrada. Para ellos habrá -y hay- otro espacio.

jueves, 2 de agosto de 2007

Rótulos

Texto (parcial) de un "pasacalle" visto en la Plaza del Pilar de Zaragoza, en una presentación del grupo cristiano Betel.


Pregunta al más puro estilo Mafalda, gritada en un graffiti.

¿Quién tiene una respuesta justa a esta pregunta?

miércoles, 1 de agosto de 2007

Dime, ¿qué tiras al agua?

Dime, ¿qué tiras al agua?

-Un público desconsuelo
y una secreta esperanza,
lágrimas que no son mías,
recuerdos y madrugadas,
remordimientos antiguos,
palabras, muchas palabras
que por dichas
no conviene recordarlas.
Y tú, ¿qué tiras al agua?

-Trabajos mal terminados,
canciones inacabadas,
nombres de malos amigos,
dudas y dos o tres cartas
malamente concebidas
y escritas en hora mala.
Dime, ¿qué tiras al agua?

-Silencios, muchos silencios,
desgracias, muchas desgracias,
desabridas actitudes,
iras injustificadas,
tiempo inútil y perdido,
deudas que nunca se pagan,
tristezas no comprendidas,
hambres, miserias humanas,
vergüenzas inconfesables,
limosnas no confesadas,
consejos paternalistas,
éxodos de casa en casa
y una desconsoladora sensación
dentro del alma.
Y tú, ¿qué tiras al agua?

-Desatinos, desacuerdos,
mentiras innecesarias,
traiciones no cometidas,
promesas no consumadas,
falsos credos, diferencias,
hipócritas alabanzas,
prejuicios imperdonables,
conclusiones temerarias,
resentimientos oscuros,
frases desafortunadas,
mi vida, mi vida entera...

-... mira, ¡cómo se la lleva el agua!


Alberto Cortez/J. Fernando Dicenta