jueves, 29 de septiembre de 2016

Acercando orillas: De emigrantes y de Arcángeles


San Miguel Arcángel: 


Líbranos de aquellos
que vagan por la tierra
buscando la ruina
de nuestras almas.


(Oración medieval)
Santoral del día 29 de septiembre: Arcángeles Miguel (el defensor y protector), Gabriel (el anunciador) y Rafael (el acompañante). La tradición católica habla de ángeles y arcángeles (sí, parece que en el cielo también hay categorías y estratos), como unos seres mediadores entre la Divinidad y la Humanidad. Mensajeros y protectores de los mortales. Y muchas veces decimos que hay personas que son como ángeles, porque se aparecen de repente en nuestro camino, y nos libran de peligros, nos acompañan en el camino y nos anuncian buenas nuevas.

Tal día como hoy, hace exactamente 16 años, aterricé en Madrid-Barajas, desde la puta mierda la otra orilla del Atlántico, cargado de ilusiones, sueños, propósitos y metas. Mucho ha llovido desde entonces y mucho se me ha mojado el rostro y el alma. Muchas cargas se quedaron por el camino y distintos rumbos ha tomado el camino. Y siempre, siempre, he tenido al lado a esos ángeles de carne y hueso que con sus palabras, con su aliento, con su crítica, con su cariño, me han ayudado a sortear tantos precipicios y han compartido tantas alegrías. 

A veces hay que creer en las coincidencias, o en el karma, o en el destino. Uno emigra un día, aparentemente como otro cualquiera, porque había cupo en un avión o porque era viernes, y resulta que ese viaje no es como uno quiere, sino como debía ser. Y coincide con seres vivos y reales, con nombre de Arcángel y ojos azules; y también con un angelito de ojos verdes; con Amigos, humanos, simplemente humanos, leales, generosos; con angustias, tropiezos, desfallecimientos... que esos mismos humanos/divinos se encargan de ayudar a desaparecer e indicarte el camino. 

Y por eso no me arrepiento de haber emigrado, porque estoy seguro de que era (y es) el camino de mi aprendizaje vital, al menos hasta ahora. Porque había que acercar esas dos orillas para conocerlos, para sentir, amar y aprender. Y porque sé que a ambos lados del océano y arriba en la esfera celestial, cuento con los suficientes seres alados y humanos para andar seguro por el mundo.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Un Salón Erótico en un país hipócrita

Spot del Salón Erótico de Barcelona Apricots que se celebra del 6 al 9 de octubre. 
Pavelló Olímpic Vall d'Hebrón.
Video by http://www.vimema.com



Contando con la colaboración de la mediática actriz Amarna Miller, el spot del Salón Erótico de Barcelona para su edición 2016 ilustra con varios cuadros meticulosamente trabajados a nivel visual y conceptual las muchas caras de la hipocresía en este país, las contradicciones en las que vivimos inmersos sin ni siquiera darnos cuenta (o sí...). La doble moral y la falta de escrúpulos campan a sus anchas en el suelo PATRIO.

Idea original y producción: VIMEMA.com
Dirección: Carles Valdés
Copywrite: Alba Sastre
Locución y protagonista: Amarna Miller
DoP: Sergi Canyellas
Foquista: Lluís Ferrer
Concept Art: Joëlle Carreño
Producción y guión: Alba Sastre, Julio Luque, Pere Gimenez, Nona Codina, Jesús Pece, Albert Grabuleda
Arte: Judit Ferrer
Eléctricos: Boris Favereau, Pablo Aybar
Maquillaje: Victor Aragón, Eva Gutierrez
Vestuario: Carlos Olivares
Animación: Berberecho Productions
Agradecimiento: Família Carreño Andreu, Adrián Fernandez

martes, 13 de septiembre de 2016

La droga que todos necesitamos

Leí en el diario El País, esta columna de Cecilia Rodríguez:

La droga que le voy a recomendar es mejor que morfina o cocaína.

No es para fumar o aspirar o inyectar. En realidad, no corresponde a la definición literal de “droga”. Lo que hace a nuestro cerebro sí corresponde.

Estos son algunos de los efectos: da una sensación de bienestar, ayuda a atenuar dolores físicos y reduce el nivel de cortisol, la hormona del estrés. También reduce el riesgo de contraer resfriados e infecciones del tracto urinario y de problemas cardiovasculares e inmunológicos.

Impresionante en verdad. Y esa “droga” maravillosa es ni más ni menos que los amigos.

Más y más estudios están demostrando que los amigos son buenos para la salud mental y física. Una gran investigación publicada en la revista ‘Scientific Report’, proveniente de la Universidad de Oxford, dice que mantener lazos amistosos fuertes y regulares es una fuente de producción de las famosas endorfinas, cuya capacidad analgésica es más fuerte que la morfina y cuyo efecto de bienestar es comparable al de otros opiáceos.

Las endorfinas son parte de nuestros circuitos de dolor y placer. Son los analgésicos naturales de nuestro cuerpo y encargadas de hacernos sentir bien. Además, promueven la vinculación social entre seres humanos y entre otros animales. A la vez, la interacción social dispara emociones positivas porque las endorfinas se unen a los receptores opioides en el cerebro y producen esa sensación de placer que obtenemos de ver a los amigos.

No es sorpresa, entonces, que el sistema de endorfinas se vea interrumpido en casos de depresión clínica, por ejemplo. Esa es, en parte, la razón por la que las personas deprimidas no encuentran placer y se aíslan. Personas con altos niveles de estrés tienen pocos amigos. Aún más interesante es que la gente que hace mucho ejercicio también tiende a tener pocos amigos. Probablemente porque tanto ejercicio no les deja tiempo para socializar o porque el ejercicio les da la necesaria dosis de endorfinas para sentirse bien.

El punto es que, como especie, los humanos somos animales sociales y hemos evolucionado para vivir en grupo. Es en nuestros genes. Por eso la cantidad y calidad de nuestras relaciones sociales afectan nuestra salud física y mental e inclusive nuestra longevidad.

Científicos de la universidad Carnegie Mellon encontraron que entre mujeres con cáncer de ovarios, las que cuentan con apoyo social de numerosas amistades responden mejor al tratamiento. Muy parecido a lo que ocurre con mujeres con cáncer del seno: las que tienen el soporte de amigos tienden a vivir el doble de las que no. Igualmente, la gente con pocos amigos o sin ellos tiende a morir más rápido después de un ataque al corazón que los que tienen amistades cercanas.

Los verdaderos amigos nos estimulan a cuidarnos mejor, se oponen a que hagamos cosas dañinas y su apoyo ayuda a prevenir depresión y a aumentar la autoestima.

Y ahora viene la sorpresa: la cercana relación que tenemos con hijos, padres y demás familiares, en contraste, tiene poco o ningún efecto en la producción de endorfinas.

Vale notar que los amigos de que estamos hablando son los de carne y hueso con quienes tenemos contacto directo frecuente y en vivo. ¿Cómo se aplica la teoría a los ‘amigos virtuales’? ¿Los de Facebook o Twitter o cualquiera de las muchas redes sociales? Eso es “harina de otro costal” y material para otra columna.

Vidas demasiado ocupadas, mucho tiempo frente a pantallas, dependencia de aparatos electrónicos se atraviesan en el camino de hacer y cultivar amistades. Esta columna es una invitación a darles prioridad a los amigos, la mejor droga para una vida sana, larga y feliz.

CECILIA RODRÍGUEZ
Luxemburgo