martes, 27 de noviembre de 2007
viernes, 23 de noviembre de 2007
El coche te hará feliz
La publicidad de los coches (carros o automóviles) abunda en la televisiòn española. Pero a mi me trae de cabeza la ultima de Chevrolet que habla de FELICIDAD GARANTIZADA. "Chevrolet te harà feliz o te devolvemos el dinero". No me explico cómo no hay interminables filas ante los concesionarios, de todos los infelices humanos (¿o humanos infelices?) comprando la felicidad en forma de un conjunto de latas, un motor, airbags, cinturones de seguridad, llantas, luces. Para tan profundos creativos, esta letra de María Elena Walsh, que tengo interpretada por Susana Rinaldi.
ORACION A LA PROPAGANDA
Me dijeron:
Señora, caballero,
Usted se lo merece,
desconfíe;
estimada mamá, fume perfume;
para el bebé automático repare;
brillantina,
botón,
no se equivoque;
es mejor una lata que sus párpados;
asómbrese de frío radioescucha;
venga mañana mismo;
¡pura seda!;
tiene la obligación para la barba;
pintando yerba mate con camiones.
Yo me di por unánime aludida
reina en mi condición de amada inmóvil
y a la vida salí sumisamente
para ser caballero,
bebé,
niña,
tímpano,
multitud,
hermafrodita,
fantasma de trajín,
suma de nadie,
pobre basura humana con bolsillos.
No quiero que me broten cuatro ruedas,
ni dar a luz relámpago envasado,
ni ser ociosa cabellera,
ni que mi soledad se planche sola.
No quiero que por arte de aspirina
mi alma desaparezca;
no quiero que voraces vestimentas
sean protagonistas de mi cuerpo;
no quiero hacerme cómplice de máquinas,
docenas,
precios,
tubos que me doten para siempre
de una felicidad de cartulina.
Quiero vestirme de papel de luna
y pasear con un río de la mano;
quiero comer tormenta,
beber las plumas de la primavera,
navegar tristemente por un océano de bellas artes,
vivir entre laderas que convengan
para guardar el humo envuelto en fuego.
Quiero desbaratar,
equivocar,
llorarme,
cometer escalofrío,
quiero no querer nada
y un buen día...
llorarme,
cometer escalofrío,
quiero no querer nada
y un buen día...
(¿cómo era, Dios mío, cómo era?)
sobre todas las cosas, ¡quiero basta!
sobre todas las cosas, ¡quiero basta!
(María Elena Walsh)
jueves, 22 de noviembre de 2007
Centenar de entradas
¡Estoy de celebración!

El martes completé las cien entradas en mi blog. Sin darme cuenta, he escrito cien veces sobre muchas cosas: lo que me gusta, lo que no me gusta, lo que me duele, lo que me alegra, lo que extraño, lo que me emociona, lo que me excita... Como digo en la cabecera de Lo que (se) me ocurre, reflexiono, protesto, pago deudas creativas, respondo a impulsos, me dejo llevar por amorosos empujones...
Muchas satisfacciones me ha dado, me está dando, mi blog y, de momento, seguiré con él. Tengo aun mucho por decir, series por terminar e historias y vivencias que contar. Paciencia. Cumpliré. Es que algunas duelen al recordarlas. Pero haré la catarsis. A veces mi blog es mi sicólogo gratuito, que se apoya en las alegrías tan grandes que me produce cada comentario de los amigos y los anónimos que navegan por él.
Muchas satisfacciones me ha dado, me está dando, mi blog y, de momento, seguiré con él. Tengo aun mucho por decir, series por terminar e historias y vivencias que contar. Paciencia. Cumpliré. Es que algunas duelen al recordarlas. Pero haré la catarsis. A veces mi blog es mi sicólogo gratuito, que se apoya en las alegrías tan grandes que me produce cada comentario de los amigos y los anónimos que navegan por él.
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