miércoles, 5 de julio de 2017

Décimo aniversario



Hace ya diez años que publiqué la primera entrada de este blog. Venía de otra red en la que también escribía y comentaba cosas que (se) me ocurrían. Descubrí Blogger, lo intenté, con valiosas asesorías, críticas y ayudas y con frecuencia o sin ella, aquí sigo escribiendo. 

De mis estudios para homologar el título universitario en España, recuerdo haber leído que el blog (si no es un medio de subsistencia) no debe convertirse en una pesada carga ni en una obligación. Para mí es un divertimento, un medio de expresión, de catarsis, de desahogo. Aquí he acudido presuroso cuando he tenido una pérdida humana (de esas que tanto duelen), cuando he alcanzado metas, cuando me han fastidiado... he conocido personas maravillosas, en la vida real y en la virtual, se me han apuntado 100 seguidores (cosa que en el mundo de las redes parece una nimiedad), seguidores que se han ido, que no han vuelto y otros que se han quedado. Da igual. Como que decía aquel escritor: "Uno publica para no pasarse el resto de la vida corrigiendo originales."

Cierto es que a veces pienso en dejarlo. Así tal cual, sin despedidas ni ceremonias. Pero cuando pasan cosas como la muerte de los seres que amé y nos amaron (Ojos Azules, Marisa, Cristina), cuando necesitas gritar lo que te arranca jirones del alma; cuando quieres compartir la alegría que te causan un ser humano, un paisaje, una ciudad; cuando quieres protestar, quejarte o simplemente desahogarte... ahí tengo un teclado, un par de fotos y el milagro de la palabra que puedo dejar en el blog.

Puede que el ser "bloguero" esté venido a más, con tanto "influencer" y "experto" en chorradas varias. O puede que esté venido a menos, cuando la moda es hacerse 60 "selfies" por minuto. Pero yo sigo creyendo en la palabra. Y, de momento, cuando quiera, pueda o me dé la gana, publicaré, principalmente para mí, lo que (se) me ocurra.

sábado, 1 de julio de 2017

Isabel Cristina Lema. In memoriam

Ironías de la vida. Ayer por casualidad me encontré la página de Facebook de mi antigua alumna y amiga Isabel Cristina Lema, Cris. Me dio mucha alegría verla, así fuese en fotos, después de tantos años, igual de bella, de sonriente, con sus ojos rasgados llenos de luz, con esa sonrisa que fácilmente se convertía en carcajada. La vi con un hijo, con pareja, con su perro, viva y hermosa. 


Hoy, a primera hora, me dejan un recado en el whatsapp y me cuentan que ayer falleció. Es de esas noticias que no te puedes creer. Una vez más la Vida te demuestra que este es solo un paso, que todos, en cualquier momento, nos vamos hacia la Luz, sin un orden establecido para la partida. 


Es ahora cuando, tras tantos años, recuerdo más cosas de Cris. La primera vez que la tuve en mis clases, cómo nos fuimos adentrando en las rutas de los afectos, cómo nos quedábamos exhaustos bailando en las fiestas de Halloween o mudos de gritar en juegos múltiples. Cómo no acordarme de aquella vez que involucró a su madre en la confección de nuestros trajes de disfraces y nos ganamos el primer premio en Bellas Artes. O cuando desafinábamos en un karaoke improvisado las notas de Lía (con tu pelo un edredón, que te pueda guarecer si te encuentra en cueros el amanecer...).

Ahora no tengo otro medio de elaborar su duelo, que estas palabras. Son muchos años alejado del otro lado del Atlántico, las rutas de cada uno fueron a donde debían o queríamos y lamentablemente es en este momento cuando se rebobina la película, vuelvo atrás y solo tengo buenos recuerdos: risas, aprendizajes, copas, espontaneidad, confidencias, pequeñas y grandes alegrías, notas manuscritas... Y no puedo evitar sentir un vacío por la que partió tan pronto. 



En el cielo estarán felices porque regresó otro ángel que bailaba por la tierra. Y a los seres celestiales les pido compañía y consuelo para los que Cris deja tristes en esta parcela verde.


lunes, 26 de junio de 2017

¿A quién le importa? El himno a la diversidad.

Un evento como el WorldPride Madrid 2017 merecía un homenaje a la altura. 

Antes de que se supiera que el himno iba a ser una versión del A quién le importa, nada más terminar el Orgullo del año pasado, Shangay les propuso a personajes de la movida cultural española que recitaran unas líneas de la mítica canción de Alaska y Dinarama. Todos aceptaron. El resultado es este emotivo vídeo que celebra la ‘diversidad’ con más de 70 personajes tan ‘diversos’ como la causa que se celebra en estos días. El mundo de la música, la televisión, el teatro, la cocina, el periodismo, el deporte... La vida es diversidad y que cada uno la viva como quiera, porque... ¿A quién le importa?