domingo, 12 de febrero de 2012

I will always love you, Whitney

"Whitney Houston sale a escena y se hace el silencio. Muchos saben que su forma de cantar aproxima al mismo cielo. Empezó en el coro de una iglesia baptista, haciendo del góspel su medio de expresión. Cuando un día adelantó un paso, entonó un solo y logró que toda la congregación acabara con lágrimas en los ojos, muchos lo supieron: Whitney Houston dejaría al mundo sin respiración. Por el inmenso placer de escucharla."

La legendaria cantante de pop Whitney Houston murió este sábado, víspera de la entrega de los premios Grammy en un hotel de Beverly Hills, California, a los 48 años.


Según su sitio web oficial, Houston, que luchó con problemas de adicción en los últimos años, vendió más de 170 millones de álbumes, sencillos y vídeos a lo largo de su carrera. Entre ellos, siete números uno de Billboard en los 80, incluidos "Saving All My Love for You", "Greatest Love of All" y "Where Do Broken Hearts Go". Houston fue una reconocida cantante desde mediados de la década de 1980 hasta bien entrada la de 1990. Su canción I Will Always Love You, de la banda sonora de la película The Bodyguard, se convirtió en un himno romántico para toda una generación y es el single más vendido por una artista femenina.


La Academia de Grabación también reaccionó a la noticia mediante la siguiente declaración: "La seis veces ganadora del GRAMMY, Whitney Houston fue una de las más grandes cantantes de pop en el mundo de todos los tiempos, que deja tras de sí una robusta banda sonora musical que abarca las últimas tres décadas. Su poderosa voz nos deleitó con muchas canciones memorables y premiadas. Una luz se ha atenuado en nuestra comunidad musical hoy, y extendemos nuestras más profundas condolencias a su familia, amigos, fans y todos los que han sido tocados por su hermosa voz".



Al acallarse su voz, ha terminado su dolor por la vida.

sábado, 11 de febrero de 2012

¡Piedad!


La fotografía tomada por el español Samuel Aranda y ganadora del World Press Photo 2011 -el principal premio mundial de fotoperiodismo- de una mujer consolando a un herido durante las revueltas en Yemen, me ha impresionado fuertemente.  

La primera vez que vi a una mujer vestida (mejor dicho, oculta) con el niqab (velo islámico que cubre todo el rostro a excepción de los ojos), fue en Bruselas hace unos 15 años. Mis ojos latinoamericanos nunca habían visto algo parecido, una especie de fantasma  negro que caminaba varios pasos detrás del hombre que debía ser su marido. Una mujer que tiene que ser "invisible" para los demás y su niqab logra todo lo contrario. Y hoy veo en los diarios la fotografía premiada, que es mucho màs que una denuncia de los horrores de la guerra. La instantánea evoca de inmediato a una "Pietá", no con un Cristo yacente sino con un familiar herido, con el torso desnudo, y retrata perfectamente el desamparo de un hombre herido y el dolor de una mujer en una mezquita improvisada como hospital.

La fotografía de Aranda, realizada en octubre del 2011 y publicada en el diario The New York Times, es solo un segundo en la vida de los protagonistas que denuncia los horrores de las guerras, resalta un punzante momento de compasión y la valentía de la gente corriente, que se enfrenta a los gases y balas lanzados por francotiradores para enfrentar una revuelta en Yemen contra el régimen del presidente Alí Abdalá Saleh. Pienso en esa mujer, acostumbrada a ser invisible, a no "provocar" con su belleza oculta, a no salir sola a la calle y jamás con un hombre (distinto a su marido). Pienso en su valor al abrazar al herido. Pienso en tantas madres destrozadas por la muerte antinatural de sus hijos. Y pienso en los reporteros gráficos que están -nunca mejor dicho- al pie del cañón para informar a los demás y denunciar los contrastes de la naturaleza humana.

jueves, 9 de febrero de 2012

Día del Periodista Colombiano

"Aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar, y eso es especialmente importante para todos los profesionales de las comunicaciones. Allí donde los mensajes y la información son abundantes, el silencio se hace esencial para discernir lo que es importante de lo que es inútil y superficial. El silencio en la comunicación adquiere así valor y significado." Benedicto XVI

¡Cuánta razón tiene el Papa! Como periodista (aunque no en ejercicio) he detestado siempre el "síndrome de la primicia", aquel que por dar una información antes que cualquier otro medio, la presenta -generalmente-  llena de  imprecisiones, falsas acusaciones, faltas a los derechos fundamentales a la intimidad y al buen nombre y muchas más que dejan al ejercicio profesional a la altura del betún. Buen consejo: Un poco de silencio para la reflexión acerca de los daños colaterales de una información lanzada de prisa y corriendo.

¿Cuándo se autosilenciará el "se dice, se comenta, se rumorea", de la prensa rosa (principal exponente de esta manía irrespetuosa)? Es más, ¿cuándo desaparecerá la prensa rosa en aras de una prensa seria, coherente, objetiva, respetuosa y fidedigna? ¿Hasta cuándo se considerarán "periodistas" los "contertulios" de los programas del corazón? ¿Cuándo nos hastiaremos del consumo de esos medios de difamación?