jueves, 15 de mayo de 2014

Juventud larga

En Valledupar vivía don Rafael Castro, un señor que a los 80 años de edad se paraba en la puerta de su casa a ver pasar las muchachas. Y cuando una mujer bonita caminaba por la acera, le decía algo así como "mira, niña, si quieres te pongo casa para que vivas como una reina". La esposa de don Rafael, cuando le escuchaba lanzar alguno de esos piropos, le gritaba desde la sala: "¡Qué juventud tan larga!". Cuento esto para decir que me identifico plenamente con don Rafa Castro, no en lo de la vagabundería, sino en esa actitud permanente de que no importa la edad que se tenga, uno siempre debe sentir como si acabara de nacer, como si tuviera toda la vida por delante y la fuerza suficiente para proclamar a los cuatro vientos: "ahora sí van a saber quién soy yo, ahora es cuando viene la vaina buena".

Carlos Vives, 
cantante de vallenatos

No hay comentarios:

Publicar un comentario