viernes, 4 de abril de 2014

Encesta que no cuesta

¡No creí vivir para verlo! Por fin alguien se ha dado cuenta en España de que no es sana, saludable ni cívica esa arraigada costumbre de tirar al suelo de los bares las servilletas, palillos, cáscaras de cacahuetes y de pipas, cabezas de gambas y sobres de azucarillos (colillas ya no se ven en el suelo, por la prohibición de fumar). El Ayuntamiento y la Asociación de Hosteleros de Bilbao ha iniciado la campaña "Encesta que no cuesta", con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de no lanzar estos elementos al suelo, ya que no generan una imagen positiva, especialmente para el turista.


La primera vez que visité a España (como turista), esa fue, quizás, la primera impresión negativa que me llevé, concepto que comparten muchos extranjeros: la suciedad de los suelos de los bares. Años después, como camarero de oficio en estas tierras, más de una vez me ha llamado la atención el dueño del bar o cafetería, por ponerme a barrer mientras no había clientes. "¡No! -decían- si la gente ve servilletas y restos en el suelo, es señal de que aquí vienen muchos clientes". Es más, en alguna ocasión, en tiempos de bajas ventas, vi a la impresentable dueña del local, arrojar ella misma las servilletas al suelo. 

Para el extranjero es chocante esa imagen. Cuestión de inculturas, dirán algunos. Pero para los de otras zonas del globo terráqueo, la pregunta es: ¿también son así en sus casas? 

Aplaudo la idea, que llega tardíamente, en pleno 2014. Y aun queda mucho civismo por inculcar a esta sociedad. Espero, por ejemplo, que muchos usuarios de transporte público o de cines, comprendan que las sillas no son para poner los pies, que los turnos de atención deben respetarse, que dejar salir del metro es mejor que entrar en manada haciendo atascos, que las aceras no son para hacer corrillos de tertulianos impidiendo el paso de los peatones o que los pasillos del autobús no son para plantarse como árboles en medio de ellos, que... 

¿Es por ello que dicen que "Spain is different?

1 comentarios:

Liberant dijo...

hace un buen tiempo que aplico eso de "encesta que no cuesta"... mi hermana me lo inculcó... cuando salgo de trabajar, a veces, se me antoja tomar una gaseosa o comer una magdalena, las cuales consumo en el camino desde el grifo hasta el paradero y la basura la guardo en mi morral hasta encontrar un tacho de basura público...

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