viernes, 28 de marzo de 2014

Callejero... (como el perro)


Era callejero por derecho propio 
su filosofía de la libertad 
fue ganar la suya sin atar a otros 
y sobre los otros no pasar jamás. 


Aunque fue de todos nunca tuvo dueño 
que condicionara su razón de ser 
libre como el viento era nuestro perro 
nuestro y de la calle que lo vio nacer. 


Era un callejero con el sol a cuestas 
fiel a su destino y a su parecer 
sin tener horario para hacer la siesta 
ni rendirle cuentas al amanecer. 


Era nuestro perro y era la ternura, 
esa que perdemos cada día más 
y era una metáfora de la aventura 
que en el diccionario no se puede hallar. 


Digo nuestro perro porque lo que amamos 
lo consideramos nuestra propiedad 
y era de los niños y del viejo Pablo 
a quien rescataba de su soledad. 


Era un callejero y era el personaje 
de la puerta abierta en cualquier hogar 
y era en nuestro barrio como del paisaje 
el sereno, el cura y todos los demás. 

Era el callejero de las cosas bellas 
y se fue con ellas cuando se marchó 
se bebió de golpe todas las estrellas 
se quedó dormido y ya no despertó. 


Nos dejó el espacio como testamento 
lleno de nostalgia, lleno de emoción 
vaga su recuerdo por los sentimientos 
para derramarlos en esta canción. 


Al fin y al cabo 
no era mas que un perro...


jueves, 27 de marzo de 2014

Fallo negativo



Un número. Anonimato para una prueba de sangre. Ese número, como una lotería, que puede resultar positivo o negativo. Te puede confirmar una sospecha, una duda, una esperanza o una certeza. 

Mañana de marzo. Voluntarios en una céntrica plaza, informando, invitando a hacerse la prueba del VIH ahí mismo, rápidamente, con un solo pinchazo en un dedo y respuesta en 15 minutos. Mayores. Padres con su bebé en el cochecito. Mujeres. Hombres. Curiosos. Coleccionistas de condones y merchandising. Y decididos a comprobar su estado de salud. 

Una encuesta. Firmar una autorización y a la camioneta a hacerse la prueba. Jóvenes voluntarios del área de la salud y de ONG´s decididos a seguir en la lucha contra la pandemia heredada del siglo XX, a hacer consciente a la gente de a pie de que el VIH y el Sida no han desaparecido, de que aumenta la incidencia entre la población que anda por los 20-30 años, de que la Seguridad Social debe comprometerse más en la prevención.

Vuelta a la calle. El pin del lazo rojo en la solapa (símbolo de apoyo a la prevención y a las personas seropositivas). Un número y un fallo negativo. Como un regalo. Para ser positivo por la vida.

miércoles, 26 de marzo de 2014

La caja de fósforos

"Mi abuela tenía una teoría muy interesante, decía que si bien todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no las podemos encender solos, necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. Sólo que en este caso, el oxígeno tiene que provenir, por ejemplo, del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender una de las cerillas. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión que haga reavivarlo (...)
Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse una de ellas es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, esta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillas se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo.Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado inerme, lleno de frío, es el único que podría dárselo (...) Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso, con los resultados que ya conocemos. Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil protegernos de su soplo.
...hay que poner mucho cuidado en ir encendiendo las cerillas una a una. Porque si por una emoción muy fuerte se llegan a encender todas de un solo golpe, producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino (...)



Luz de amanecer. 
Como agua para chocolate, 
obra de Laura Esquivel

martes, 25 de marzo de 2014

A ver qué haces...


Foto: David Vance

Me voy a sentar aquí
muy quietecit@
a esperar a ver 
qué haces tú por mi.

Adriana Villegas
Sueños Azules

lunes, 24 de marzo de 2014

Aunque no crea en Dios

Andrés, no se preocupe si no cree en Dios. Eso a Él no le importa. Él lo que quiere es que creamos en nosotros mismos y actuemos como si creyéramos en Él...

No sé si de algo le sirve esto, pero cada vez que alguien cercano muere, pienso en las flores de plástico: esas no mueren, pero prefiero las de verdad, aunque se mueran...

Padre Pacho,
un personaje de la telenovela colombiana
María María

domingo, 23 de marzo de 2014

Llorada semanal



"La nostalgia es el placer de la tristeza,
es por ello que no hay semana que no me pegue  
mi buena lloradita".

locutora colombiana

sábado, 22 de marzo de 2014

¿Cuánto durará el Amor?




- Entonces, ¿cuánto va a durar este Amor?

- No sé.

- ¿Tres semanas, tres años, tres décadas?

- Eres como los otros... tratas de abreviar la eternidad con cifras.


Justine. Cuarteto de Alejandría.
Lawrence Durrel

viernes, 21 de marzo de 2014

No te gustó encontrarme


No te gustó encontrarme
por la calle sonriente,
que tomara un café 
sin nostalgia de ti,
al lado de tu mesa.
Que ya no te dijera
que hacías parte de mí.

No te gustó saber 
que sigo vivo,
que me río con ganas,
que disfruto las cosas cotidianas
sin esperarte
ni desesperarme,
que construyo mi vida libremente.

No te gustó saber
que no me tienes.
La vanidad ha sido tu enemiga,
Ella tiene la culpa
de que no compartamos
ni siquiera una charla.
...



Creo que por fin te he despedido

porque logré que dé lo mismo
que estés aquí a allá.

De todos modos estás lejos.

...

miércoles, 19 de marzo de 2014

Para gustos...



martes, 18 de marzo de 2014

Sabio y feliz



Es preferible un barrendero feliz
a un sabio neurótico...
¡pero mejor un sabio feliz!

jueves, 6 de marzo de 2014

De WhatsApp y la mala educación


¡Hasta los mismísimos eggs me tienen algunos usuarios del whatsapp, uno más de los medios de comunicación que existen en esta era de la informática! Que un día se haya quedado colgada varias horas la popular aplicación (justo cuando la adquirió Facebook), no me importa mucho. Siempre está "el comodín de la llamada" y no entiendo la histeria mundial que se despertó porque durante una horas no escuchásemos su sonido. Ha creado tal dependencia que parece que sin ella nadie se puede comunicar, ni se contempla la opción de gastarse unos céntimos en una llamada, o desplazarse a buscar a los amigos... Me repatea la gente que en una cena de amigos o en una reunión familiar ignora a los demás, inmersa en el móvil (o celular), como verdaderos zombies. Y los que pagan una entrada a cine de estreno y se pasan la mitad de la sesión chateando con algún otro adicto. Y si ya eso es, en mi opinión, muy mala educación y una falta de respeto, más me lo parece el hecho de que muchos establezcan una comunicación vía Whatsapp y tarden laaaargos minutos en contestar (algunos hasta horas), sin dar ninguna explicación. Y cuando la dan -excepcionalmente- salen con que estaban ocupados limpiando la cocina, o que les cogió el sueño o cualquier otra chorrada. ¿Tan difícil es decir que están ocupados o que en ese momento no pueden hablar?

Sigo prefiriendo el cara a cara, la conversación con la mirada atenta, la sonrisa sin emoticonos, el abrazo de verdad, la cortesía y los amigos respetuosos del tiempo ajeno. Aunque siga usando el whatsApp y aunque no tenga Facebook, ni Twiter, ni cosas parecidas, para un café y una charla con los amigos siempre tengo tiempo.