martes, 2 de abril de 2013

Amigos y buenos modales mentirosos


El 4 de noviembre de 2005 falleció en Bogotá Victoria Eugenia Zuluaga. "Vicky", abogada javeriana que se desempeñó en el sector financiero y empresarial, y en el social en las fundaciones Granahorrar y Colsanitas, fue una mujer de muchas facetas entre ellas dar a sus amigos trato directo y franco. Esta nota suya está dirigida precisamente a ellos.

Los Amigos son para quererlos, pero también para exigirles que estén a la altura. Uno quiere a los Amigos de manera dura, haciendo batir un látigo, porque sólo así se logra alcanzarles el alma. Es que hay demasiada hipocresía en la sociedad, la gente está acostumbrada a la falsedad, a los buenos modales mentirosos y entonces sonríe delante de los supuestos Amigos para hacer luego mala cara a sus espaldas. No, nada de contemplaciones con los Amigos. Nada de caras dobles con ellos. Por eso hay que saber escoger a los Amigos. Unos Amigos bien escogidos son esos que duran toda la vida, a pesar de que a ratos uno quiera desaparecerlos y les cante hasta misa y viacrucis. Ellos verán si resisten esta manera ruda de quererlos o si prefieren las suavidades corrientes entre gentes blandengues.


Los primitivos y los salvajes debieron comportarse a arañazos con sus Amigos. Ellos, que sabían cómo son las emociones recién estrenadas, tal vez se ganaban a sus mejores Amigos luego de luchas a garrotazos en las que entregaban el corazón de modo definitivo, apasionado, sin velos, sin intermediarios. Un Amigo entrañable comprende esta forma silvestre de relacionarse entre seres humanos extremos y no se pone bravo a la primera paliza. Él intuye la carga de amor que viene del otro lado, del lado que vocifera y golpea. Él adivina que quien se atreve a zarandearlo sin pedirle permiso, lo está sencillamente abrazando con las uñas y garras más cordiales de la zoología. A pesar de que sean menospreciadas, las rutas del amor fuerte son las más seguras, las que obligan a tener las riendas templadas, las que resisten las tormentas del tiempo.

2 comentarios:

davichini dijo...

Los amigos aportan tantas cosas buenas, si es que realmente son amigos de verdad.

De todo se aprende, de los buenos y de los malos.

Besos!!

Damian dijo...

tengo escases de buenos amigos, algunos me meten puñal por la espalda, soy desconfiado desde entonces

Publicar un comentario

 
Copyright 2009 Lo que (se) me ocurre. Powered by Blogger
Blogger Templates created by Deluxe Templates
Wordpress by Wpthemesfree