miércoles, 2 de septiembre de 2009

Subrayados 14: El Sentimiento Negativo

Vuelvo a hablar de Risto Mejide y de su último libro, El Sentimiento Negativo. Ya comenté que lo vi por primera vez como jurado del reality show Operación Triunfo y me pareció un tío repulsivo por agrio, excesivamente directo y agresivo con los concursantes. Un hombre tras unas inmensas gafas oscuras de marca, con una rostro impertérrito que sólo esbozaba de vez en cuando una sonrisa Molalisa. Era, sin duda, el gancho para la audiencia del programa, pero me parece también que su papel -insisto que sigue un papel, una especie de guión de la caja tonta- no hace más que horadar la autoestima de chavales ilusionados con ser cantantes.

Sin embargo, en una entrevista que le hicieron a raíz de su "expulsión" del programa por "supuestas" afirmaciones homófobas -también creo que parte del espectáculo-, pude oír ciertas frases de su último libro. Y me sorprendió. Quizás porque comprobé lo que ya sospechaba: detrás de su cara de hielo y de sus gafas, hay un hombre sensible, inteligente, muy inteligente, un ser humano que ama, piensa, desea, sueña... como todos. Con la diferencia de que lo dice muy bien. Como él mismo dice, sabe un poco más que escribir frases con sujeto, verbo y predicado. Para la muestra, unas citas de su libro, tomadas de los primeros capítulos. Si alguien quiere más... pues a comprarlo, que para eso se publican.


"No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar."


Hay cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas".

"A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final.
A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito".

"Lo que sí tienen en común todos los abrazos mal dados es que siempre, a la no tan larga, salen muy caros. Me fascinan los abrazos bien dados. Creo que resultan aún más memorables que cualquier palabra, gesto o relación. La única forma física conocida que tiene el ser humano de parar el tiempo. A los abrazos les pasa como a los besos, las caricias, los matrimonios o las patadas en los huevos. Si no los consumes a tiempo, acaban todos caducando."

"Para llegar a quererse bien, hay que haberse querido mucho... Rara vez nos planteamos qué tal se nos quiere. Qué tal se nos deja. Cómo se nos recuerda.

Qué tal se nos olvidó.

Se puede querer a cobro revertido, que es el amor de los especuladores.

Se puede querer con el corazón entornado, típico de amores convalecientes.

Éstos también se dan poco a poco,... porque no saben que es fundamental haberse lamido las heridas antes de exponerse a toda piel.

Por ahí muy cerca andan los amores divos, los más propios que existen, esos que se quieren mucho a sí mismos a través de los demás.

Amores taxidermistas, que matan, ahogan y disecan todo aquello por lo que un día se enamoraron de ti. Amores carceleros, que pretende que, además, jamás vuelvas a ver la luz del sol. Amores placebo, que intentan hacerte creer que sin ellos estarías mucho peor de lo que viniste. Amores republicanos, que si no estás con ellos, están contra ellos. Amores demócratas, que sólo parecen triunfar donde los demás la cagan. Amores perros, incapaces de superarse a sí mismos.

Amores taja, que sirven mientras ayuden a olvidar. Amores puente, que sólo te preparan para la siguiente relación. Amores escaparate, que varían según tendencia y temporada. Amores alfombra, que ocultan aún más mierda de la que se ve. Amores cómoda, orgasmos fingidos a partir del tercer cajón.

Amores de primera, siempre con segundas. Amores en oferta, sólo hasta fin de mes.

Quererse mal y pronto. Quererse tanto por tan poco. Quererse mucho sin ser feliz.

Qué coño, quererse al fin y al cabo."

2 comentarios: