jueves, 31 de diciembre de 2009

¡Un feliz año para tí, un feliz año para tod@s!



Un feliz año pa' tí, un feliz año pa' ella, una feliz año pa' todos, ¡Un feliz Año!, cantaba una vieja canción tropical colombiana. Y como en estos días se repite lo mismo y no quiero dejar de mencionar a nadie involuntariamente, sólo quiero decir que deseo que los próximos 365 días traigan a todas y cada una de las personas que se han cruzado en mi camino, para bien o para mal, todo lo bueno, saludable, amoroso, creativo, enriquecedor que merecen y necesiten. A todos los que me enseñan a ser mejor persona y a los que me enseñan a no ser como ellos. A los críticos. A quienes me quieren y lo demuestran cada día. A quienes me exigen. A quienes me echan una mano cuando lo necesito, aun sin pedirlo. A quienes me dan la oportunidad de servir. A quienes me regalan una sonrisa, un abrazo o un consejo. A quienes me han brindado su amistad incondicional durante años y años sin perder la fe en mi. A quienes me hacen saltar el corazón con su sola presencia. Para todos(as), ¡Felices nuevos 365 días!

lunes, 28 de diciembre de 2009

Consejos para una vida feliz

Garfield, el famoso gato devorador de lasañas, nos aconseja algunas cosas para una vida, si no feliz, al menos más tranquila. ¿Será así de fácil?

¿Qué tal poner estos consejos como propósitos, no a partir del 1 de enero, sino a partir de ahora mismo?

domingo, 27 de diciembre de 2009

¡Esta ciudad me gusta!

Zaragoza, la ciudad de las culturas, antigua y moderna, donde vivo hace 9 años. Es una ciudad que me gusta. Por cómoda, manejable y amable. Me sorprende a veces, me defrauda otras, pero así son los amores. Aquí obtuve la nacionalidad española, aquí homologué mi título. Aquí he amado, llorado, perdido y ganado. Aquí he conocido gente maravillosa, amigos entrañables y amores inolvidables. A ratos siento que soy de aquí, pero no tanto como de mi amada Medellín. Pero uno es de donde vive, sueña y crece. Esta es mi "otra" ciudad. ¡La que me gusta!

viernes, 25 de diciembre de 2009

El Niño del Contenedor

La Parroquia de San Francisco de Asís, regentada por los Capuchinos en Zaragoza, tenía esta mañana en la misa de Navidad, frente al altar, una imagen de un Niño Dios de yeso recientemente restaurada. El celebrante de la Eucaristía contó que llegó a la iglesia de manos de un vecino que la encontró en un contenedor de basura. Por eso le renombraron como el Niño del Contenedor. Una anécdota más, si uno olvida que en esta ciudad han encontrado niños recién nacidos arrojados al cubo de la basura por sus madres que los acaban de parir. O que también hay niños que solo se alimentan de lo que tiran de los supermercados. Sí, eso pasa también en España (como en América Latina o en África).

Reflexioné también sobre el significado de la Navidad en estos tiempos que corren. A mi modo de ver, es una celebración que de religiosa tiene poco. Esta bien que los templos de llenan de gente, pero afuera sólo se ve gente de prisa y corriendo, comprando compulsivamente más de lo que necesitan, presumiendo ante sus vecinos sobre quien pone la comida más cara en la mesa . Yo creo que si preguntáramos al azar a la gente sobre la verdadera historia de la Navidad, muchos no sabrían contestar que fue el Pobrecillo de Asís quien construyó el primer pesebre, por allá en el siglo XIII, ni que fue la representación del nacimiento de Jesús en un humilde lecho de paja en una pesebrera. Ni se acordarían que es la fecha de la familia, de estar reunidos, de compartir.

He oído esta semana más de un comentario sobre la Navidad. "Qué pereza la cena familiar"... "Me tengo que aguantar a las cuñadas"... "Hay que fingir que somos felices, que nos queremos, aunque no nos llamemos ni una vez al año"... Y sé también que muchas de esas celebraciones en familia se convierten en un enfrentamiento verbal y hasta físico al calor de las bebidas alcohólicas.

Y sé de quienes hoy, en la celebración del cumpleaños de Jesucristo, se declaran ateos, propician la retirada de los crucifijos en las aulas de las escuelas, no se casan por el rito católico pero bautizan a sus hijos y decoran sus casas con "belenes" y árboles de Navidad y Coronas de Adviento y el significado de esta fecha no lo conocen. Y me pregunto: ¿Somos o no somos? ¿De que lado están?

Para mí la Navidad este año ha sido ver que una madre que se quedó paralítica por un accidente, lo primero que hizo después de año y medio en el hospital, fue un viaje de casi 24 horas hasta Venezuela, sola, en su silla de ruedas, para buscar a su hijo de 10 años. Me decía hoy que la alegría más grande ha sido volver a abrazar a su chico y dormir con él. Le contesté que a mi me parecía que eso debió sentir la Virgen María cuando pudo tener a su Hijo en brazos al momento de nacer.

Mi Navidad es acordarme y acompañar a la mujer que desde hace dos meses llora la muerte de su hijo. La que no entiende que él no soportara la vida mientras otros tantos, más desgraciados, menos afortunados, lo que viven en las calles o duermen en los portales, aún tienen ganas de seguir luchando. Mi Navidad es acordarme de mi madre, que como muchas, pasan la nochebuena solas, sin compañía, porque sus hijos viven en un lejano país o están comprometidos con la cena de sus suegros.
La Navidad es el recuerdo del Nacimiento del Niño Dios, el que pasó por el mundo hace más de dos mil años pregonando aquello de "Amaos los unos a los otros" y cuyas palabras no pasarán. Y esto es tan cierto como que ni con las campañas publicitarias, ni con el comercio descarado de su memoria ni con la vanalización de su venida al mundo, ni con las malas acciones de sus "representantes", su nacimiento carnal sigue siendo motivo de festividad.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Una historia real

Copio aquí el artículo de Paulo Coelho, publicado en El Heraldo de Aragón.



Una Historia Real


En una fría mañana de enero, un hombre se apostó en la entrada de una estación del metro de Washington y se puso a tocar el violín. Durante 45 minutos, los que pasaban escucharon pasajes de las seis piezas de J. S. Bach que fueron ejecutadas. Como era hora punta, se calcula que por allí pasaron miles de personas, la mayoría dirigiéndose directamente al trabajo.

En los tres primeros minutos, un señor mayor se dio cuenta de que había alguien tocando alguna música. Frenó el paso, miró por un instante y siguió su camino. Inmediatamente después, el violinista recibió su primera propina –un billete de un dólar–, que dejó caer una mujer que ni siquiera se detuvo a preguntarse qué música estaba siendo interpretada. Un poco más tarde, alguien se apoyó en una columna, donde permaneció unos cinco minutos. Luego miró el reloj y se fue en dirección a los trenes.

El primer ser humano que realmente prestó atención a lo que allí estaba sucediendo fue un niño de unos tres años. Su madre tenía prisa, pero el niño insistía en escuchar un poco más. No hubo manera: se lo llevaron a rastras, aunque él mantuvo todo el tiempo la cabeza vuelta hacia atrás. Ocurrió lo mismo con otros niños: todos los padres, sin excepción, forzaban a sus hijos a seguir caminando tras esperar allí con impaciencia entre dos y tres minutos.

Durante los 45 minutos que estuvo tocando, el violinista consiguió 32 dólares y tuvo seis espectadores. Al final no hubo aplausos ni nadie que pidiese un bis. Una mujer, en un momento dado, dijo que lo había visto el día anterior (ella fue la única persona que paró de verdad para escucharlo) y añadió que sentía una gran admiración por su trabajo.

El violinista se llama Joshua Bell y el experimento fue completamente filmado por el periódico The Washington Post.

Dos días antes del experimento del metro, Bell había llenado un teatro de Boston con espectadores que, como mínimo, pagaron 100 dólares por verlo. Tanto en el teatro de Boston como en la estación de metro, el músico empleó un Stradivarius, un violín valorado en 3,5 millones de dólares. Las piezas interpretadas se consideran las más difíciles de Bach para tal instrumento. Cuando el periodista le preguntó lo que había sentido, Bell no escondió su decepción: las personas eran incapaces de reconocer la belleza si no se encontraban dentro de los parámetros considerados normales para poder apreciar una obra de arte.

La idea del periódico The Washington Post fue justamente ésa: realizar un ensayo sociológico sobre el comportamiento del ser humano. Las personas, al pasar junto a algo absolutamente sublime, teniendo en ese momento otras ideas en la cabeza (en este caso concreto, la ida al trabajo, con la incapacidad de distraer la atención hacia lo que sucede alrededor, más la tendencia a pensar mediante tópicos del tipo «todos los músicos del metro son unos fracasados que no consiguen ir más allá de un límite ínfimo de talento»), no le prestan la más mínima atención.

¿Me habría detenido yo a escuchar a Joshua Bell? No lo sé. Creo que, como todo el mundo, yo también estoy condicionado por los ritos del arte, como son los teatros, los precios caros y cosas de ese tipo. Pero la noticia me sonó como una alerta: si no disponemos de un momento para pararnos y escuchar a uno de los mejores violinistas del mundo, ¿qué cantidad de otras cosas bellas no estaremos perdiendo en nuestra vida?

domingo, 13 de diciembre de 2009

Después de mí, epitafios

Mi cuerpo es mi obra de arte. Mi manifestación política. No tengo un cuerpo propio. No me pertenece. Mi cuerpo siempre fue el cuerpo de otros. Así que lo hago desaparecer. Voy a transformarlo hasta que no se entienda. Hasta que no pueda ser nombrado .
Gemischt

Andronym y Gemischt son dos creadores sin identidad al igual que el célebre grupo The Residents, el grafitero Bansky y tantos otros artistas que se mantienen bajo el anonimato. Se desconocen sus nacionalidades, edades, domicilios y por supuesto sus verdaderos nombres. Únicamente se sabe que trabajan juntos desde el año 2000 y que residen en Berlín. Sus obras han girado hasta hoy entorno al tema La identidad y sus vidas se han convertido en sus propias obras de arte. Se denominan a sí mismos como accionistas. Para poder ver su obra tienes que pasear por las calles de Berlín. En ellos podrás encontrar pintadas, adhesivos, instalaciones urbanas e incluso puede ser que a ellos mismos en plena acción. En su última obra trabajan sobre la Identidad de Género y todas están firmadas bajo el nombre de Genderless.

Basada en esta idea, el
Colectivo 96º presenta por estos días en Zaragoza la obra experimental Después de mí, epitafios, que pretende cuestionar el concepto de identidad y profundizar especialmente en la identidad de género. Para ello crean una representación dentro de otra. Toda la pieza es en sí misma una mentira. De esta manera cuestiona la irrealidad en la que vivimos al aceptar unos códigos sociales.El espectador asiste a una seudo-conferencia, un documental y la visita a los blogs de los artistas. Lidia González Zoilo y David Franch, los actores, hablan con el público sobre la identidad de género en una especie de coloquio en el que exponen e ilustran que la identidad de género no es más que un código socialmente adoptado. Se preguntan si esa identidad está en la cabeza, en el corazón o en los genitales. Nos hacen dudar del significado de un hombre travestido en mujer posando para un fotógrafo sobre una retroescavadora. Cuestionan los significantes del vestuario masculino o femenino, las actitudes que adoptamos si tuviésemos que ubicarnos en espacios marcados para hombres, mujeres, sin género... Evocan obras de arte con sus cuerpos desnudos. Confrontan al cuerpo frente a las convenciones sociales, las posibilidades de transformarlo -mediante la ropa, las posturas, las prótesis...- para convertirlo en otro o para diluirlo.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Saudade por Ojos Azules

Fado porque me faltan sus ojos


Fado porque me falta su boca


Fado porque se fue con el río


Fado porque se fue con las sombras


María la Portuguesa
(Carlos Cano)



En las noches de luna y clavel,
de Ayamonte hasta Villarreal,
sin rumbo por el río,
entre suspiros,
una canción viene y va,
que la canta María
al querer de un andaluz.
María es la alegría
y es la agonía
que tiene el Sur,
que conoció a ese hombre
en una noche
de vino verde y calor
y entre palmas y fandangos
la fue enredando,
le trastornó el corazón.
Y en las playas de isla
se perdieron los dos.
Donde rompen las olas
besó su boca
y se entregó.

¡Ay, María la Portuguesa!
Desde Ayamonte hasta Faro
se oye este fado
por las tabernas,
donde bebe 'vinho' amargo.
¿Por qué canta con tristeza?
¿Por qué esos ojos cerrados?
Por un amor desgraciado.
Por eso canta, por eso pena.

Fado
porque me faltan sus ojos.
Fado
porque me falta su boca.
Fado
porque se fue por el río.
Fado
porque se fue con la sombra.

Dicen que fue el "te quiero"
de un marinero
razón de su padecer,
que una noche en los barcos
de contrabando
pa'l langostino se fue.
Y en las sombras del río
un disparo sonó
y de aquel sufrimiento
nació el lamento
de esta canción.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¡Otro más!


¡Y sigo de camarero!

lunes, 7 de diciembre de 2009

El Espíritu de la Navidad

He contado alguna vez que por estas fechas me entra la nostalgia de la Navidad. Es una conjunción de sentimientos. Una especie de tristeza por estar tan lejos de la familia, de los amigos y de la ciudad donde he vivido más de la mitad de mi vida. La extrañeza de vivirla en invierno, con frío y calles vacías, cuando antes estaba en medio del trópico, en verano, con bullicio, miles de luces y ambiente festivo. Y la decisión profunda de no olvidar mis raíces, las tradiciones colombianas que por diciembre se centran en el Nacimiento del Niño de Belén, en decorar la casa con luces, escenas del pesebre donde vino al mundo, árbol lleno de adornos, compartir la mesa con los allegados, encender las velas en los dinteles de puertas y ventanas para pedir a la Inmaculada sus bendiciones.

Desde que vivo en España, la Navidad tiene para mi otro sabor. La siento de otra manera. Como si fuera un día festivo más. Pero siempre llega el Espíritu de la Navidad. Se presenta encarnado en una persona que me quiere mucho y aparece cualquier tarde con un paquete de adornos que vimos en una tienda de decoración que me emocionaron como a un crío. Me dijo que era para que los colgara en la casa, para que la Navidad entrara en ella. Sólo bastó ese detalle para que sacara del maletero del armario las estrellas que me regaló otro amigo entrañable, pusiese la Corona de Adviento en la mesa del comedor (cuyas velas enciendo en cada comida, aunque esté solo), para volver a poner en su sitio la figura de María, José y el Niño Jesús y poner en la ventana unas líneas de lucecitas de colores parpadeantes.

Gracias a ese Espíritu de la Navidad, vuelvo a creer que este tiempo es el de la reconciliación, de hacer saber a quienes queremos cuánto les amamos. Que esas luces, esos adornos que duermen once meses en cajas de cartón son más que eso: son el símbolo de que tengo el corazón abierto, despierto, para creer en la Humanidad, en el calor de un abrazo, en la alegría de la vieja amiga que se ilusiona con invitarnos a su mesa en Nochevieja, en la dulce nostalgia del amigo que está a miles de kilómetros y cuya cercanía siento cerca, como las estrellas que ahora están en una esquina de mi salón.

¡Qué afortunado soy! ¡El Espíritu de la Navidad llegó a casa!

¡Gracias Fer por ser su mensajero!




jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Es así de fácil?

La vida no es justa, pero aún así es buena.

La vida es demasiada corta para perder el tiempo odiando a alguien.

Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto.

No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.

Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.

Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.

Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.

No compares tu vida con la de otros. No tienes ni idea de cómo es su travesía.

Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.

Respira profundamente. Eso calma la mente.

Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.

Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.

Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda sólo depende de ti.


Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.

Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.

Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para serlo.

El órgano sexual más importante es el cerebro.

Nadie es responsable de tu felicidad, sólo tú.


Enmarca todo supuesto "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"


Perdónales todo a todos.

Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.

El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.

Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.

No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.

No cuestiones la vida. Sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy.

Llegar a viejo es mejor que la alternativa.....morir joven.

Todo lo que verdaderamente importa al final es que hayas amado.

Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.

Si juntáramos todos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, querríamos los nuestros.

La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.

Lo mejor está aún por llegar.


No importa cómo te sientas... arréglate y preséntate.

Cede.

La vida no está envuelta con un lazo pero sigue siendo un regalo.


Escrito por Regina Brett, 90 años, de "The Plain Dealer", Cleveland, Ohio

miércoles, 2 de diciembre de 2009

¡Llegó diciembre! Medellín, fuente de luz

Alumbrado Navideño Medellín 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

El número de nuevas infecciones por VIH se reduce en un 17% en los últimos ocho años

Reproduzco aquí un comunicado de la Organización Mundial de la Salud y Onusida, con motivo del día internacional del Sida.


GINEBRA SHANGHAI. Los nuevos datos publicados en el informe Situación de la epidemia de Sida 2009 ponen de manifiesto que en los últimos ocho años se ha reducido en un 17% el número de nuevas infecciones por el VIH. En el África subsahariana esta cifra ha caído en cerca de un 15% desde 2001, año en que se firmó la Declaración de compromiso de las Naciones Unidas en la lucha contra el VIH/Sida, lo que supone alrededor de 400 000 nuevas infecciones menos en 2008. Durante el mismo periodo la incidencia del VIH se ha reducido en cerca de un 25% en Asia oriental y en un 10% en Asia meridional y sudoriental. En Europa oriental, tras un vertiginoso aumento del número de nuevas infecciones entre los consumidores de drogas inyectables, la epidemia está bastante estabilizada, aunque en algunos países hay signos que apuntan a un nuevo aumento de la incidencia del virus.

En el informe que publican hoy el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se destaca que, más allá del pico de la epidemia y su evolución natural, los programas de prevención del VIH están teniendo efectos reales.

«La buena noticia es que tenemos pruebas de que el descenso al que asistimos se debe, al menos en parte, a las actividades de prevención de la infección por el VIH», afirmó Michel Sidibé, Director Ejecutivo del ONUSIDA. «Sin embargo, también se observa que los programas de prevención suelen estar poco adaptados a la realidad y que si consiguiéramos llevar los recursos y programas allí donde pueden ser más eficaces lograríamos avanzar más deprisa y salvar más vidas», agregó.

Este informe se acompaña por primera vez de un volumen complementario titulado UNAIDS Outlook, en el que se expone la forma en que los estudios sobre las modalidades de transmisión están influyendo en las labores de prevención. En el nuevo informe, que se presenta con un formato de tipo revista, también se examinan ideas y fórmulas novedosas para utilizar los datos recopilados en el informe epidemiológico que lo acompaña.
Hoy viven más personas con VIH


Los datos recogidos en Situación de la epidemia de Sida también demuestran que la cifra de 33,4 millones [31,1 a 35,8 millones] de personas que viven con el VIH es la más alta registrada hasta ahora, lo que se explica por los efectos benéficos de la terapia antirretroviral, que prolonga la vida del enfermo, y por el aumento de la población. Y sin embargo el número de defunciones relacionadas con el VIH/SIDA ha caído en más del 10% en los últimos cinco años, pues cada vez más gente ha podido acceder a un tratamiento que le ha salvado la vida. El ONUSIDA y la OMS calculan que, desde el advenimiento de tratamientos eficaces en 1996, se ha salvado la vida a cerca de 2,9 millones de personas.

La Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS, declaró: «Las inversiones internacionales y nacionales destinadas a extender el tratamiento del VIH han deparado resultados concretos y cuantificables. No podemos dejar que esta dinámica ceda. Ahora es el momento de redoblar esfuerzos y salvar muchas más vidas.»

La terapia antirretroviral ha tenido también efectos importantes a la hora de prevenir nuevas infecciones infantiles, ya que un mayor número de madres VIH-positivas han recibido un tratamiento que ha impedido que transmitan el virus a sus hijos. Así, desde 2001 se ha evitado que se contagien alrededor de 200 000 niños.

En Botswana, donde el índice de cobertura terapéutica es del 80%, el número de muertes relacionadas con el VIH/SIDA ha caído a menos de la mitad en los últimos cinco años, y de un tiempo a esta parte disminuye también el número de niños que quedan huérfanos, puesto que los padres viven más tiempo.


La lucha contra el VIH/SIDA sale del aislamiento

Una de las conclusiones importantes expuestas en el informe es que las medidas de lucha contra el VIH/Sida son más eficaces cuando los programas de prevención y tratamiento están integrados con otros servicios de salud y asistencia social. Los primeros datos indican que el VIH puede influir notablemente en la mortalidad materna. De los modelos de investigación elaborados a partir de la realidad sudafricana se desprende que en 2008 se produjeron en ese país alrededor de 50 000 muertes maternas relacionadas con el VIH.

«Hay que poner fin al aislamiento en que discurre la lucha contra el sida», afirmó el Sr. Sidibé. «Los modelos de investigación ya están demostrando que el VIH puede influir considerablemente en la mortalidad materna. La mitad de las defunciones maternas en Botswana y Sudáfrica se deben al VIH. Por ello es indispensable que tratemos de reunir los programas de salud maternoinfantil y los de lucha contra el VIH y la tuberculosis en un planteamiento unificado que nos ayude a alcanzar el objetivo que todos ellos tiene en común».


La epidemia de sida evoluciona y los programas de prevención no se adaptan a los cambios con suficiente rapidez.

En el doble informe se explica asimismo que la faz de la epidemia está cambiando, y que las actividades de prevención han quedado rezagadas con respecto a esta evolución. Por ejemplo, la epidemia en Europa oriental y Asia central, que hasta hace poco afectaba esencialmente a consumidores de drogas inyectables, se extiende ahora a sus parejas sexuales. Análogamente, en zonas de Asia donde antes se transmitía sobre todo entre profesionales del sexo y consumidores de drogas inyectables, la epidemia afecta ahora cada vez más a parejas heterosexuales.
Los datos demuestran que pocos programas de prevención del VIH van dirigidos a personas mayores de 25 años, parejas casadas o con una relación estable y personas viudas o divorciadas, cuando en muchos países subsaharianos justamente se ha observado una prevalencia elevada del VIH en estos colectivos. En Swazilandia, por ejemplo, más de dos tercios de los adultos infectados tenían más de 25 años, y en cambio muy pocos programas de prevención están destinados a ese grupo de edad.

En muchos países, los fondos para las actividades de prevención representan ahora el porcentaje más pequeño del total de las partidas que se dedican al VIH. En Swazilandia, por ejemplo, apenas se dedicó a prevención un 17% del presupuesto total de la lucha contra el sida, pese a que el país registra una tasa de prevalencia del virus del 26%. En Ghana, entre 2005 y 2007 se recortó en un 43% el presupuesto destinado a labores de prevención.

Creación de capacidades: nueva red de socialización en línea dirigida a cuantos viven con el sida o lo combaten.
Con el objetivo de obtener un máximo de resultados y mejorar la comunicación entre los 33,4 millones de personas que viven con el VIH y los muchos millones más que participan en la lucha contra la enfermedad, el ONUSIDA ha creado AIDSspace.org, sitio web que ofrece gratuitamente a todas esas personas una red de socialización.
AIDSspace.org tiene por objeto extender las redes informales y preexistentes para dar cabida en ellas a más y más personas interesadas en el VIH y extraer el máximo provecho de los recursos con el fin de combatir más eficazmente el sida. La idea reposa en una premisa sencilla: si cientos de millones de personas pueden establecer contacto mediante algunas de las redes de socialización más conocidas (como Facebook, Linkedln, MySpace, Twitter o YouTube) para conocerse, intercambiar ideas y cargar y descargar cualquier tipo de información, otro tanto cabe hacer con material relacionado con el VIH, ya se trate de grandes políticas, estudios monográficos, archivos multimedia, carteles de conferencias, informes y demás material básico. En AIDSspace.org el usuario también puede encontrar o difundir anuncios de vacantes o consultar opiniones sobre determinados proveedores de servicios.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Me Declaro Vivo



¡Me declaro vivo!

Chamalú (Indio Quechua)

Saboreo cada acto.

Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba.

Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome. ¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario! Desde entonces me atreví a ser como soy.

He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: católicos, religiosos pecando y asistiendo a misa puntualmente, pregonando lo que no son, personas que devoran al prójimo con su lengua e intolerancia, médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reunen con familia o amigos los domingos para quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.

El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo.

La montaña es mi punto de referencia: ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando indetenible.

Soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad.

Si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción. Prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida.

Quizás solamente teníamos que ser humanos.

El que tú no veas los átomos, no significa que no existan.

Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos.

Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz.

En realidad, sólo hablo para recordarte la importancia del silencio.

Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras; no soy un sabio, sólo un enamorado de la vida.

El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles.

La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias.

No es suficiente querer despertar, sino despertar.

La mejor forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado.

Recuerda que el deseo de hacerlo bien será una interferencia. Es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto.

La meta no existe, el camino y la meta son lo mismo. No tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.

No, no te resistas, ríndete a la vida. Quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, encarna las utopías y lo imposible se pone a disposición.

La mejor manera de ser feliz es: ser feliz. Reconstruye tu raíz y saborea la vida.

Somos como peces de mares profundos, si salimos a la superficie reventamos.

La frivolidad y la intrascendencia condenan la vida a la muerte.

Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos. Pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.

El corazón está en emergencia por falta de amor. Hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella.

Nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz.

Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros.

Más no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.

La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado.

Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez. Amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.

El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica.

La gente está tan acostumbrada a complicarse que rechaza de antemano la simplicidad.

La gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa.

La gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.

Hay cosas que son muy razonables, objetivas y... apestan.

Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.

Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada.

Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz sólo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas.

La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia.

Cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual.

La noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo.

lunes, 16 de noviembre de 2009

San Sebastián, icono gay


San Sebastián era un soldado romano. Se desconoce su fecha de nacimiento, pero se sabe que ingresó en el ejército el año 269 y fue ascendiendo en tiempo de los emperadores Diocleciano y Maximiano hasta que le confiaron el mando de la primera cohorte y fue agregado al cuarto militar del emperador.

Al ingresar en el ejército era ya cristiano; pero tal como iba ascendiendo tenía más libertad de movimiento, por lo que se empleó a fondo en ayudar a los cristianos que eran perseguidos y finalmente sufrían el martirio. Su valentía y generosidad le granjeó importantes conversiones, pero también la ira de Diocleciano, que lo hizo ejecutar atándolo a un árbol y haciéndolo asaetear por los arqueros de Mauritania. Hizo que dejasen allí su cadáver para que fuese pasto de hienas y buitres. Pero fue por la noche a recogerlo una piadosa viuda llamada Irene, para darle sepultura; y resultó que todavía estaba vivo, por lo que se lo llevó a su casa y le curó las heridas.

Una vez repuesto, se presentó Sebastián ante el emperador en la grada del templo de Heliogábalo. Éste, irritado, le hizo apalear hasta que expirase y mandó tirar su cuerpo a la cloaca Máxima. Santa Lucina, una piadosa matrona romana, recuperó el cuerpo en el Tíber y le dio sepultura en las catacumbas. Sus reliquias fueron tenidas en gran estima. La iconografía que lo representa es copiosísima, quizás porque era uno de los pocos temas religiosos que permitían a los artistas recrearse en un cuerpo desnudo. Su fiesta se celebra el 20 de enero.

La combinación de su físico imponente desnudo, el simbolismo de las flechas penetrando su cuerpo y la mirada de su cara de extasiado dolor ha intrigado a los artistas heterosexuales y homosexuales durante siglos, e inició el primer culto explícitamente gay en el siglo XIX. Richard A. Kaye escribió que "los hombres gays contemporáneos han visto inmediatamente en Sebastián un anuncio conmovedor del deseo homosexual (de hecho, un ideal homoerótico) y un retrato prototípico de un caso en el armario torturado."

¿Cómo es que de las entrañas del cristianismo, contradictor histórico y acérrimo del homosexualismo, proviene este mártir para constituirse en icono del amor entre hombres?

Entre los siglos VII y XIV, Europa fue asolada varias veces por la peste. Las creencias populares afirmaban que así como San Sebastián había resistido ante las flechas, los humanos que a él se encomendaran soportarían los dardos del mal (su imagen obraba como un talismán para espantar la enfermedad). Entonces, era usual encontrar cuadros que lo representaban “como un hombre viejo, con cabellos y barbas grasosas, medio vestido y con el cuerpo traspasado de tantas flechas que parecía un erizo ”.

A partir del Renacimiento, siglos XV y XVI, se advierte cierta liberalidad en las artes, lo que desata que en el siglo XVII, durante el Barroco, al mártir se le represente en actitudes demasiado sensuales.

Desde el Renacimiento, los artistas retrataron a San Sebastián como un joven, casi desnudo, atado a un árbol o columna, perforado por flechas, con su rostro sufriente o consumido en un éxtasis religioso. Según el historiador de arte Richard E. Spear, la leyenda de San Sebastián dio a los artistas una escasa oportunidad de pintar el cuerpo masculino en un momento en que el desnudo femenino predominaba en el mundo del arte .
La posteridad habría de olvidar cómo el Santo fue arrojado a una alcantarilla y enaltecería su acto de valor superviviente, para gusto de todos: “Tan buena fue la elección de la Iglesia que por su sola potencia la imagen elegida se les volvió en contra: llegó a cargarse de tal voluptuosidad que los líderes de la Contrarreforma, a comienzos del siglo XVI, decretaron que las pinturas de San Sebastián debían suavizarse para no agitar los deseos pecaminosos de las monjas” .

La fascinación pictórica hacia los mártires obedeció a la ambigüedad en que se confunden los gestos de dolor y placer, alguien que perecía violentamente por amor a Jesucristo entregaba el alma en un estado de éxtasis, unión mística con lo divino, ademán que en lo visual podía coincidir con lo sensual, facilitando su erotización.

La imagen de San Sebastián habría de asociarse para la posteridad con el homoerotismo; el primero en estudiar esa relación fue el crítico Georges Eekhond hacia 1909 .

¿Qué interpretación ha llevado a que de la representación de un santo tormento se extraiga al adalid de aquellos hombres que con hombres se aman? “El guiño erótico a las flechas que lo penetran, su cabeza echada hacia atrás, su boca entreabierta –mezcla de gemido de dolor y placer–, su mirada hacia el cielo, tentadora, como invitando a probar el hilito de sangre que desde la ingle recorre su pierna. Todo traduce la imagen de un hombre embriagado en el placer de su martirio” .

viernes, 13 de noviembre de 2009

Lágrimas de Eros.

Aproveché mi reciente visita a Madrid para disfrutar la exposición Lágrimas de Eros, en el Museo Thyssen, una muestra sobre el erotismo en el arte, que ha sido muy promocionada últimamente y que vale la pena ver. Autores clásicos, pintores, fotógrafos, escultores, videoartistas... Visiones de iconos de la inspiración erótica: San Sebastián, las tentaciones de San Antonio... esfinges, sirenas, Andrómedas...

Un verdadero placer -nunca mejor dicho- recorrer las salas del Museo y ver las distintas interpretaciones de San Sebastián (icono gay por excelencia), o las Andrómedas (la sexualidad seductora femenina), clásicos modelos de fotografías como Natasha Kinski o David Beckman... autores como Picasso, Dali, Magrite, Paul Cezanne o Gustave Courbet, Andy Warhol, Auguste Rodin. El voyeurismo y el exhibicionismo, el bondage y el sadomasoquismo, los diveros fetichismos, lo hetero y lo homo, la mirada masculina y la femenina, etc. a la vista de todos.

¡Fascinante, sencillamente fascinante!

lunes, 2 de noviembre de 2009

En vida, hermano, en vida.

Dice Alex en su blog En Mi Armario Empotrado:


Algo que nunca entendí fue esa obligación de ir a ver una tumba fría, llevarle flores y ponerse uno a llorar ahí en medio. Jamás he podido entender ese dolor que la gente se auto-inculpa para ese día, los lagrimones y las caras de pena que ponen.

Todos llevaban el mismo camino, todos iban cargados de flores al cementerio, y yo siempre me he preguntado lo mismo ¿pero si están ya muertos? ¿si solo es un cuerpo frío y descomponiéndose? ¿si su alma ya no está ahí? .

Los muertes, nuestros muertos, están en nuestra memoria, en lo que atesoramos en el corazón, y no hace falta ir a ver una lápida con nombres y fechas para sentirnos mejor.

Estoy con Alex. Siempre he estado en contra de la tradición de llevar flores al cementerio el Día de los Fieles Difuntos (no el de Todos los Santos, ojito). Me sabe falso, aunque sea una especie de terapia colectiva contra el dolor de la ausencia de los seres queridos o un lavado de la culpa por lo que no les dimos o por lo malo que les hayamos hecho. He visto a muchas personas dando golpes con los nudillos sobre las lápidas en el cementerio. Y me pregunto cómo reaccionarían si de repente alguien les contestara desde dentro: "¿Qué quiere?".

Todos los años, cada 1 de noviembre, la gente se prepara: las floristerías a aumentar sus precios y los demás a llevar flores al cementerio, dizque a visitar a sus muertos. Que yo sepa, los muertos no reciben visitas, precisamente porque están muertos. No salen a ver ni a oler las flores. No responden a llamados. Dentro de un ataúd, dentro de un nicho o bajo la tierra, hay un cadáver que se descompone. Y dentro de una urna funeraria sólo queda un par de puñados de cenizas de lo que pudo haber sido un cuerpo bonito.

Un sacerdote que muy a menudo tenía que celebrar funerales, decía en sus homilías que si pudiera, cambiaría los textos de todas las lápidas de los cementerios por otro, repetido sin cesar, tomado de la Sagrada Biblia: "¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?". O por otro que dijese: "Fulanito no está aquí: ¡Ha resucitado!".

Para mí, después de la muerte queda algo más valioso: Un Espíritu libre de ataduras, de corrupción, de sentimientos negativos, de dolor. Un Espíritu poseedor de la Verdad, sin falsas manipulaciones ni interpretaciones amañadas. Después de la muerte de un ser amado, me queda la certeza de cuánto le quise, de que siempre lo expresé de palabra y de hecho, de que le llevo en el corazón. Aunque durante mucho tiempo le eche de menos.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Buika. Canción de las simples cosas.

CANCIÓN DE LAS SIMPLES COSAS

Letra: Julio César Isella
Música: Armando Tejada Gómez

Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol que en tiempo de otoño se queda sin hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo.

Demórate aquí, en la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida.
Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo
.



Jueves pasado. Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza. Concha Buika, mayorquina con ancestros guineanos rinde homenaje a Chavela Vargas en su más reciente disco. La sala no está llena de personas, pero sí de sentimientos. Buika llenó todo el espacio -acompañada de tres músicos excepcionales- con su timidez, su voz arenosa, sus manos, su sonrisa limpia. Supongo que todos los que estuvimos en ese recital sentíamos que ella nos cantaba a cada uno personalmente. A mi, por ejemplo, en estos días de duelo, me emocionó con su versión de la Canción de las Simples Cosas, que me sacó las lágrimas que me quedaban.

sábado, 31 de octubre de 2009

Romance para el Niño de los Ojos Azules

EL ROMANCE DE LA NIÑA NEGRA.Luis Cané, Argentina: 1897-1957



Toda vestida de blanco,
almidonada y compuesta,
en la puerta de su casa
estaba la niña negra.

Un erguido moño blanco
decoraba su cabeza;
collares de cuentas rojas
en su garganta dan vueltas.

Las otras niñas del barrio
juegan en la vereda;
las otras niñas del barrio
no quieren jugar con ella.

Toda vestida de blanco,
almidonada y compuesta,
en un silencio sin lágrimas,
lloraba la niña negra.

Toda vestida de blanco,
almidonada y compuesta,
en un féretro de pino
reposa la niña negra.

A la presencia de Dios
un ángel blanco la lleva;
la niña negra no sabe
si ha de estar triste o contenta.

Dios la mira dulcemente,
le acaricia la cabeza
y hermosas alas blancas
a sus espaldas sujeta.

Los dientes de mazmorra
brillan en la niña negra.
Dios llama a los ángeles
y dice: "Jugad con ella".

El niño de los Ojos Azules sentía o creía que los otros niños no querían jugar con él. Y en su silencio lloraba lágrimas azules, porque no le amaban, porque algunos se fueron, porque se encontraba solo. Y buscaba y buscaba quien compartiera sus juegos, sus soledades, su nostalgia. A veces encontró compañeros para un rato, una noche o un fin de semana. Algunos quisieron estar con él por mucho tiempo, pero el niño de los Ojos Azules no se sentía preparado para ciertas partidas. Creía que no podía corresponder a las exigencias de un equipo, de un equipo de dos para muchas temporadas. Y dejaba de jugar. Y volvía a mirar por la ventana. A encerrarse en sus penas, que no sabia de dónde venían ni por qué. Lo intentaba de nuevo. Salia con sus mejores galas, a veces se refugiaba en el bullicio ... y al otro día a sentirse de nuevo abandonado, asqueado, extraño, dolido.
Un sábado como hoy desplegó sus alas hacia el cielo y voló con una sonrisa en el rostro, porque su Ángel Guardián lo acompañó hasta el cielo de los que en la tierra eran tristes, y por toda la Eternidad juegan con él, felices, sin penas ni nostalgias por lo que fue o por lo que no pudo ser.

Rodeado de bellos ángeles juega hoy el Ángel con los Ojos Azules más bellos del firmamento.

lunes, 26 de octubre de 2009

Descansa en paz, Ojos Azules

Ojos Azules, Miguel, ahora descansa en paz. Cansado de luchar, de llorar, de sentir que no le querían como él deseaba, se entregó. Últimamente pensaba que sus amigos lo abandonaron, que quienes amaba o creía amar le habían dado la espalda. No toleraba las críticas que recibía y veía minada su autoestima. Quizás nunca comprendió cuánto le querían, cuánto amor estuvimos dispuestos a darle y le ofrecimos sin medida. A lo mejor su concepto del Amor era distinto al de muchos. Acaso esperaba ser amado de otra manera. Alguna vez su madre le dijo que cómo hacía para que le quisieran tanto. Pero Miguel seguía buscando, a veces dando palos de ciego, otras dándose al máximo. Y sufrió por sentirse malquerido. Y por no corresponder como otros le reclamaban.

Fue honesto. Supo decir lo que su corazón le dictaba. A veces se reñía a sí mismo por sus actuaciones. Otras se tragaba para él los fuertes juicios que él mismo se hacía. Le vi llorar muchas veces. Le vi solitario y amargado. Muchas otras compartí también con él las alegrías fugaces de las noches de copas, de las noches locas. Pero para él la vida era muy difícil, casi imposible de sobrellevar. Llevaba la tristeza en su interior, un lado oscuro que no pudo vencer. Pensaba que vivir era sufrir y hoy a sus 31 años, su cuerpo fue dejado en los brazos de la Madre Tierra.

Pero el Miguel que yo conocí, al que llamaba Ojos Azules, por su mirada como el mar y triste como una tarde de invierno, estoy seguro que ahora vive en paz, tranquilo, donde no hay dolor ni soledad. Estará en su cielo, con una sonrisa que ahora sí será de verdad, porque su Espíritu está libre de las ataduras terrenas, de los sentimientos humanos. Y también sé que ahora conoce toda la Verdad. La de todos y cada uno. Y nos sonreirá desde el Más Allá, al saber a ciencia cierta que sí le queríamos con toda el alma. Que sólo deseábamos que viviera intensamente. Y que hoy comprendemos con mucho dolor que no esté entre nosotros.

Con Alfonsina Storni, te digo esta noche, Miguel, Mi Querido Ojos Azules:

Sabe Dios qué angustia te acompañó
qué dolores viejos calló tu voz...

Cinco sirenitas te llevarán
por caminos de algas y de coral
y fosforescentes caballos marinos
harán una ronda a tu lado
y los habitantes del agua
van a jugar pronto a tu lado

Miguel, nos queda en el alma tu mirada, tu voz profunda y seca, las canciones que te gustaban y que nos traerá tu recuerdo cada que las escuchemos, las tardes de café y las noches que compartimos. El desayuno de la mañana y las charlas por el messenger. Los cubatas en cualquier garito, tus emociones reprimidas, tus reclamos de nuestra presencia y algunos silencios insondables. Nos queda tu memoria. Para siempre.

Descansa en paz, Amigo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Palabras finales


"Abrió la puerta

y lo dejó entrar de nuevo en su vida."


Stieg Larsson.
La reina en el palacio de las corrientes de aire.
Millenium 3

lunes, 19 de octubre de 2009

Día Mundial del Cáncer de Mama: También es cosa de hombres

El 19 de octubre es el Día Mundial del Cáncer de Mama: este día se realizan amplias campañas sobre la prevención y diagnóstico de esta enfermedad, dirigidas especialmente a las mujeres. Las estadísticas hablan de que cada año mueren 6.000 mujeres por causa del cáncer de mama, lo que supone 16 fallecimientos al día, pero también se habla de un 1% de casos en los hombres. Los hombres de cualquier edad pueden padecer cáncer de mama, pero generalmente se detecta (encuentra) en hombres de 60 a 70 años de edad. El cáncer de mama masculino representa menos de 1% de todos los casos de cáncer de mama.

Mayor información aquí y aquí.

martes, 13 de octubre de 2009

Stairs Day


El 13 de octubre es el Stairs Day. Colgamos escaleras este día en el blog para conseguir subir y subir hasta lo más alto. No es una apuesta, no es un macrobotellón de escalones, no es un aniversario de los más de 1.000 post colocados en dos años con la temática de la escalera. Es el STAIRS DAY, una invitación del blog de Stultifer.

Esta escalera -o lo que fue en tiempos- me la encontré en las vecindades del barrio de La Magdalena, en Zaragoza. Una mañana de domingo se me cruzó en el camino y no podía resistirme a la tentación de grabarla en los megas de mi cámara. ¡Cuántos pasos habrán andado por allí! Zapatillas, sandalias, tacones altos y bajos, pies descalzos, rápidos y lentos... Besos furtivos, palabras fuertes y dulces y secretos en susurros. Me imagino a la chavala bajando de prisa a ver a su novio; a la abuela pisando con temor a caer; el chico escapando de los sermones de su madre... Historias que quedaron para siempre en esos escalones, en las paredes de aquella casa de la que hoy sólo quedan las huellas de una demolición y las arrugas del pasado... Pasos, hacia arriba y hacia abajo, a los sueños y las pérdidas. Un eterno subir y bajar.

martes, 6 de octubre de 2009

Qué cosa fuera!


Calentame el corazón con tu canto, Negra, que me está doliendo.

Abrigame con esa profunda voz de Madre Tierra, chamánica y mitológica, que ahora a la tierra ha vuelto… meceme con tu talento, con tu bravura, con tu aliento.

Ayudame a entender que la vida es solo un camino, un paso, tan regular como la alegría y más seguro que la vida.

Aun no te has terminado de ir y ya te extrañamos Mercedes, pero, solo nos queda esperar que para nuestro momento, podamos sentir que hemos cumplido, como tú lo has hecho; que millones estén con nosotros, como lo estamos contigo.

No sé si ya lo sabrás, negrita, nuestra sonrisa se fue contigo.

Calentame el corazón con tu canto, cantora, calentanos el corazón…que nos está doliendo.

Texto tomado del blog Me alquilo para soñar, que me arrebata sentimientos y palabras. No puede expresar mejor el sentimiento por la muerte física de Mercedes Sosa.


lunes, 5 de octubre de 2009

Si se calla el cantor...

Si se calla el cantor,
calla la vida,
porque la vida,
la vida misma
es toda un canto.

Y ¿qué ha de ser de la vida,
si el canta no levanta su voz en las tribunas
por el que sufre,
por el que no hay una razón
que lo condene a estar sin rumbo.




Te vas Alfonsina
con tu soledad
qué poemas nuevos
fuiste a buscar?


Mi unicornio azul
ayer se me perdió
pastando lo dejé y desapareció
Y yo no tengo más
que un unicornio azul...


Se ha ido Mercedes Sosa. Y hoy, al ver sus imágenes por la tele me vinieron a la mente viejas vivencias de mi época universitaria, cuando con el grupo de amigos cantábamos todas sus canciones, comprábamos emocionados hasta 15 entradas en la misma fila para ver un concierto suyo en el teatro Pablo Tobón Uribe de Medellín. La Negra la llamaban en Argentina. Pero para nosotros era simplemente la voz que se levantaba por los que no tienen voz, la mujer que llevó la protesta latinoamericana a todos los escenarios del mundo. La que cantó las letras de Víctor Jara, de Alfonsina Storni, de Atahualpa Yupanqui y de tantos otros cantores de América. La que nos hacía llorar por su unicornio azul perdido. La que estuvo exiliada de su país. La del poncho y el tambor. La que volvió a su país a cantar en medio de una terrible dictadura. La que no podía callar. La que cantó al amor, al dolor, a la justicia.

La ventaja de artistas de su talla es que su obra los mantiene en la memoria colectiva. No se puede apagar la voz de Mercedes Sosa o de Mario Benedetti, porque quedan sus palabras en los discos o en los libros, porque otros recogerán su testimonio y lo divulgarán, porque sus semillas seguro que han caído en muchos terrenos fértiles.

Mercedes Sosa seguirá viva en muchos corazones, en muchas memorias, en muchas mentes que crecimos con su voz y su discurso.


¡Larga Vida Eterna, Mercedes!

miércoles, 30 de septiembre de 2009

De cine. Sobre el miedo a sí mismo


«¿Sabes lo que te pasa?

No tienes valor.

Tienes miedo.

Miedo de enfrentarte contigo misma y decir:

Está bien, la vida es una realidad,

las personas se pertenecen las unas a las otras,

porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad.

Tú te consideras un espíritu libre,

un ser salvaje,

y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula.

Bueno nena, ya estás en una jaula.

Tú misma la has construido,

y en ella seguirás vayas a donde vayas,

porque no importa a donde huyas,

siempre acabarás tropezando contigo misma».


George Peppard a Audrey Hepburn,
Desayuno con diamantes.


martes, 29 de septiembre de 2009

Un año más

El 29 de septiembre de 2000 desembarqué de un avión de American Airlines en el aeropuerto de Barajas (Madrid). Traía conmigo dos gigantes maletas con mi ropa, parte de mi música, todos los cuadernos de apuntes personales de años (aún no había descubierto los blogs), algunos libros, la radio grabadora que me regaló mi madre el día de mi graduación como periodista y un montón de ilusiones y de sueños por alcanzar.

Llegué muy cansado del largo vuelo y del cambio de horario, pero eso no importaba porque venía a vivir a España, mi sueño de toda la vida, muy bien acompañado por una persona que entonces llenaba mi historia personal de felicidad y-ahora no estoy muy seguro-, creo que estaba en la misma línea y hoy no comparte caminos conmigo. Pasados los nervios del paso por inmigración y recibir la bienvenida a este país, lo primero que vi al salir del aeropuerto fue una escultura de Fernando Botero que me hizo sentir que no me había alejado mucho de Medellín. Y parodiaba la frase de la ópera rock Evita: "Hola, Madrid, ahora vas a ver de lo que es capaz una gran estrella/una gran estrella/en la ciudad".

Ya he contado mis comienzos de esta nueva etapa de mi vida. Los primeros días en casa de un amigo de toda la vida, los primeros trabajos, las rutas perdidas por la gran ciudad, los ojos abiertos ante el casco antiguo, los auditorios, los restaurantes. Acoplarse a nuevos modos de ser, de estar, de vivir y de sentir. Las ausencias físicas -mas no emocionales- de los antiguos amigos y de la familia. Los flash-back de calles y situaciones en Colombia. La primera Navidad, solo y en compañía. El despertar en la mañana preguntándome qué hago yo aquí.

Han sido muchas alegrías y muchos malos tragos. Luchas constantes, a veces tomando un respiro al pie del camino para recuperar fuerzas y seguir adelante. En estos años perdí a mi querida abuela y lo duro fue recibir la noticia por teléfono y recordar sus palabras al despedirme de ella aquella mañana del 28 de septiembre: "Nos volveremos a ver, pero en el Cielo". Supe de amigos que no lo eran. Gracias a internet mantuve y mantengo contacto con mis Mejores Amigos y supe de los que no lo fueron. Recuperé viejos amigos a los que había perdido el rastro y una Noche Vieja recuperé la risa y compañía inapreciable de Amneris. Luego de dos años en España perdí la amistad, amor y compañerismo de aquel con quien pensaba que iba a vivir hasta la vejez. Y esa fue mi peor vivencia, la causante de una profunda depresión que aún vive agazapada en lo profundo de mi corazón (aunque los médicos puedan decir que es en el cerebro).

Por razones desconocidas terminé viviendo en Zaragoza, una ciudad que solo conocía porque tiene una homónima en Antioquia. Una ciudad que he aprendido a querer porque es donde más he llorado. Aquí también he construido otra parte de mi vida. Aquí he trabajado y vivido más de ocho años y sigo añorando a Madrid y a Barcelona. Pero una de las lecciones aprendidas a la fuerza es que uno está donde quiere sino donde tiene que estar. Aquí he trabajado, me he independizado (aún más, si cabe), conseguí la nacionalidad española, he ejercido el derecho al voto en mi nuevo país, obtuve -después de siete años de tramitología- la homologación de mi título universitario, realicé la segunda exposición de fotografías (la primera fue en Madrid) y sigo trabajando como camarero porque parece que para mí no hay más opción (o al menos eso se creen algunos).

En Zaragoza he hecho un pequeño y entrañable mini grupo de amigos. Fernando, cercano, amoroso, sincero y siempre presto a echarme una mano en los malos momentos. Jordi, joven adulto con la palabra precisa y el juicio objetivo y certero. Amneris, la flaca risueña que con sus preguntas me orienta en el camino que a veces pierdo. Miguel-Ojos-Azules, el fiestero enamorado y malquerido que aún no sabe por qué no lo sacaré del corazón. Cristina, uruguaya, amiga fiel y señora donde las haya. John Jairo, paisa de pura cepa, que me respeta por sobre todas las cosas. Y muchos anónimos, pasajeros, temporales, que me han dado su cariño, han compartido sus penas y alegrías, han abierto su corazón y han marchado por los caminos que han elegido.

Son nueve años en los que aún me pregunto a veces si esto ha valido la pena. Si es necesaria la soledad para comprender la vida. Si algún día se me valorará en mi capacidad intelectual y profesional. Si algún amanecer aprenderé lo que tengo que aprender de esta elección.
Nueve años en los que he esperado lo que sé que ha de llegar.

Sigo aquí... deseando dejar alguna semilla que germine en el corazón de los demás.

Sigo aquí... esperando (te).
 
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