lunes, 3 de marzo de 2008

Cosa simples



Las manos de un niño y la arena de la playa. Cuánta simpleza. La de un paseo frente al mar en un día soleado y fresco de invierno. Ojalá pudiésemos ver el mundo con los ojos de un niño feliz arrastrando un palo sobre la arena, dibujando un sol en ella.

A mi me estampó un sol en el lado oscuro de mis días grises. Aires renovados para volver a casa, después de mirar sus inocentes ojos brillando con su sonrisa. Un niño afortunado de tener la familia que le tocó en suerte. Yo, un adulto afortunado de tenerlos al lado en el camino.

1 comentario:

  1. Muchas gracias tito Turo por tus palabras. Decirte que aquí tienes tu casa para cuando quieras o para cuando simplemente la necesites. Te envía un beso una personita muy pequeña pero con el corazón muy muy grande.

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