domingo, 28 de octubre de 2007

Síndrome de domingo a las 6 de la tarde

Se me acaba el domingo. Hoy han atrasado la hora para ajustarla al horario de invierno en Europa, dizque para ahorrar energía o qué sé yo. La semana pasada, a las 7 de la mañana, este era el paisaje desde la ventana de mi habitación. La luna brillaba hermosa. Mañana, aunque me levante a la misma hora, el cielo sabrá que es una hora menos (¿el cielo tiene horas?), con menos luz y más noche. Pero igual, a salir, al frío, a la gente, a los buenos y malos humores, a someterse, a aguantar, a la injusticia y a unas cuantas caras amables. Como decía María Mercedes Carranza, a ver las ideas que me apetecerá sacar del armario y lucir este día.

2 comentarios:

  1. Mañana la luna estará esperando a que despiertes, igual que hoy, igual que la semana pasada. Un poco menos redonda, un poco más cansada, con más ganas de retirarse. Porque mañana amanecerá con más luz y más día -si no me equivoco, porque con estas cosas ¡me armo unos líos...!. Lo malo será que a la hora de la siesta ya estará atardeciendo y la noche se nos echará encima de sorpresa. Ya está aquí la mitad más dura del año.

    Feliz despertar. Saludos lunáticos.

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  2. los domingos siempre nos impulsan a sentirnos un poco mal con todo..igual te comprendo, a mi la noche me encanta, y disfruto de despertar y que una luna amarilla y de queso me espie por la ventana...
    nadie te quitara el derecho a disfrutar de las estrellas...suerte!!

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